Una realidad que contrasta con los discursos que promueven la superioridad de razas puras, denunciaron asociaciones protectoras de animales en Michoacán
Más del 90 por ciento de los hogares en México, dentro de familias multiespecie, están conformados al menos por un perro o gato mestizo, una realidad que contrasta con los discursos que promueven la superioridad de razas puras, denunciaron asociaciones protectoras de animales en Michoacán.
La postura surge en rechazo al denominado “Congreso Animal de Morelia”, al que activistas calificaron como un espacio que, bajo el argumento del bienestar animal, impulsa los criaderos, reproducción y venta de perros de raza, mientras desacreditan a los criollos.
Esmeralda Cerda Pizano, presidenta de Generando Hogares de Amor para Animales Desprotegidos (GHAPAD), afirmó que el intento de desprestigio contra los mestizos fomenta prácticas que incrementan el abandono y la sobrepoblación.
“Promover la superioridad de los perros de raza fomenta directamente la compra en criaderos, muchos de los cuales se encuentran sin regulación adecuada, en detrimento de la adopción responsable. Esta narrativa contribuye al abandono sistemático de perros criollos, quienes constituyen la mayoría de la población en situación de calle y en refugios”, manifestó.
Añadió que, tras casi tres décadas de experiencia, ha documentado que al menos un caso de crueldad animal, de cada diez atendidos, corresponde a perros de raza, lo que evidencia problemas éticos en su reproducción.
“Sangre pura es aquella que derraman todos los animales al ser atropellados, y estos grupos intentan colgarse de los avances en materia animal para obtener beneficios económicos”, expresó.
Por su parte, Yadira Escobar, presidenta de la Unión de Asociaciones y Rescatistas de Uruapan por la Protección Animal (UARUPA), lamentó los discursos que minimizan a los perros criollos y justifican su abandono.
“El compromiso con los animales debe centrarse en la promoción del respeto, adopción responsable, esterilización y la educación, no en la jerarquización de unos sobre otros. La labor de cualquiera que se presume preocupado por el bienestar animal debería orientarse a dignificar la vida de todos los perros sin distinción de origen, raza o apariencia”, señaló.
Advirtió que México ocupa el primer lugar en América Latina en abandono animal, fenómeno que se agrava con este tipo de narrativas.
Criticaron además que instituciones académicas de prestigio como la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) respalden este tipo de iniciativas.
Cuestionaron también al club canófilo “Tata Vasco”, al considerar contradictorio que se asuma como promotor del bienestar animal cuando el interés es meramente económico.
Asociaciones de todo el Estado —entre ellas el Colectivo Estatal Animalista de Michoacán (CEAM), Michoacán Sin Tauromaquia, Sonrisas Peludas Tingambato, La Casita de Frijol, MISITU, Huellitas Caltzontzin, Narices Frías, Voluntarios de la Protección Animal (VEPA), Rescatistas de Zitácuaro y la Asociación Protectora de Animales de Uruapan (APAU), se sumaron a la postura.
Señalaron que desacreditar a los perros criollos no solo es científicamente débil, sino éticamente insostenible, y advirtieron que la labor de cualquier organización debería centrarse en dignificar la vida animal sin distinción.



