Triatleta, emprendedora, profesionista independiente y mamá, además de representar a México en el próximo Mundial de Pontevedra, España
Triatleta, emprendedora, profesionista independiente y mamá, algo de lo que Lety Dominguez Duarte realiza en su día a día, además de representar a México en el próximo Mundial de Pontevedra, España.
En el marco del Día de la Mujer, conoceremos a Lety que es una mujer que toda la vida se ha dedicado al deporte de alto rendimiento, principalmente en lo que es el atletismo, pero desde hace 10 años se dedica al triatlón, que es un deporte con tres disciplinas como son natación, atletismo y ciclismo de ruta, donde logró de manera reciente clasificar al Mundial de triatlon en Pontevedra, España.
A pese a tener un estilo de vida acelerado se da el tiempo para entrenar, desempeñarse profesionalmente y ser mamá, buscando ser un ejemplo para sus hijos y pacientes, ya que es una profesional de la odontología.
Destacó que cuando era chiquita ella soñaba con tener todo en la vida no solo casarse y tener una familia, sino ejercer una carrera, ser empresaria y tener su negocio, lo cual ha logrado administrándose, haciendo un plan y teniendo metas, ya que aseveró es una mujer que puede con todo.
Aun con ello, refirió que no fue fácil ser atleta de alto rendimiento, ya que en sus clases de natación al inicio estuvo rodeada de hombres, pero poco a poco se integraron mujeres, donde reconoció que a los hombres les cuesta aceptar esa equidad, lo que pasa en todos los sectores no sólo en el deporte.
Añadió que ser mujer en estos tiempos es maravilloso porque podemos desempeñarnos en áreas que anteriormente jamás lo hubiéramos imaginado y cada vez ocupan más mujeres espacios que en otros tiempos no se hubieran pensando, a la par de que ha notado que las mujeres son más empáticas, sororas y unidas.
Agregó que muchas veces no sabes que eres inspiración para otras mujeres, por ello el dar el extra en todo lo que se realiza, porque todo es cuestión de querer, hacerlo, creer que se pueda y aunque se llegue a equivocar, no queda más que levantarse y hacerlo de nuevo.



