El jefe pastoral acudió al penal a celebrar la Eucaristía con un mensaje de fortaleza este inicio de Cuaresma
El mensaje de Cuaresma es que «no hay un caso perdido para Dios», enfatizó Monseñor José Armando Álvarez Cano, Arzobispo de Morelia. Palabras que llevó a los presos que se encuentran en el Cereso «David Franco Rodríguez», para quienes ofició una celebración eucarística dentro de este centro penitenciario en que estuvieron acompañados de sus familiares, en esta fecha emblemática en que exaltó el jefe pastoral las palabras de consuelo y fortaleza del Evangelio.
Este miércoles de Ceniza en que inicia el periodo de cuarenta días que Jesús pasó en el desierto en reflexión y oración, previo a su a su pasión y muerte, señaló que «de esa manera queremos dar también inicio a la Cuaresma en este espacio tan significativo, donde tantos hermanos nuestros aquí están y sus familias también», lo cual «es para mí una oportunidad de acercarme a ellos, es una oportunidad también para aquellos en este tiempo que se sientan cerca de Dios y de su misericordia».
En esta que es su primera visita pastoral a los reclusos, recién iniciado su periodo al frente de la Arquidiócesis de Morelia, Monseñor Álvarez Cano expuso que la Cuaresma «siempre es un tiempo de oportunidad para acercarnos a Dios, todos sabemos lo que significa esta palabra, el Señor nos concede a todos aun estando en estas condiciones experimentar su misericordia’, externó tras referir que la Cuaresma es este tiempo de preparación al memorial del sacrificio de Jesús por su infinito amor y misericordia, y la Pascua , «pero donde todos de alguna manera hacemos el esfuerzo por estar más cerca de Dios».
En su mensaje recordando las palabras de misericordia de Jesús también dio unas palabras de ánimo en este entorno tan complicado y tan difícil: «yo creo que todos necesitamos aunque hayamos tenido ciertas dudas, caídas y cometido daños, el Señor a todos nos da siempre la oportunidad de arrepentirnos», y prosiguió : «todos conocemos esa hermosa parábola del hijo pródigo donde uno es capaz de perderse, de hacer lo peor, pero si hay la posibilidad de volver y encontrarse con la misericordia de Dios todos la tenemos», pronunció dando esperanza a quienes se encuentran hoy privados de su libertad, y dando también un mensaje de consuelo y fortaleza para sus familias puesto que «es en las condiciones difíciles donde más oportunidad tenemos de experimentar la misericordia de Dios».
El Arzobispo de la Arquidiócesis de Morelia, también definió respecto al ayuno que mandata la Iglesia Católica para los fieles en este miércoles de Ceniza como en todos los viernes de Cuaresma y en particular en el viernes Santo de no comer carne, que ahora se ha aperturado esta disposición desde el papado de su santidad Juan Pablo II, lo cual se mantuvo con el Papa Francisco y ahora con el Papa León XIV en el sentido de que se ayune más bien de violencia, de malos actos, de maltrato y de palabras o actitudes ofensivas: «el ayuno puede lucir también en evitar las palabras fuertes, en revelar las descalificaciones porque el ayuno no solamente es de carne, de comidas, sino el ayuno también es de las cosas que ponen mal a nuestras familias, a nuestra sociedad como es la generación de violencia».
«El ayuno a que nos invita la Iglesia es que sea un ayuno de ciertas cosas que nos han ido haciendo daño, sí de los alimentos, pero lo mejor es que nosotros nos abstengamos de las cosas que ofenden a los demás», como ha refrendado el Sumo Pontífice León XIV, afirmó Monseñor Álvarez Cano.



