Las ventas cayeron en un 50 por ciento
Con la caída hasta en un 50 por ciento de venta, las piñatas fue una tradición que continuó presente pese a la pandemia del Covid-19.
En un recorrido por la plaza comercial «Allende» que en está temporada se caracteriza por la venta de piñatas artesanales, los vendedores que con innovadores diseños trataban de llamar la atención de los clientes que se acercaban a comprar sus piñatas.
Los oferentes comentaron a este medio que dentro de lo malo, si bien, habían caído en un 50 por ciento, si estaban teniendo ventas lo cual les ayudaba mucho en materia económica, teniendo incluso muchos pedidos a través de redes sociales, adaptándose a las nuevas tecnologías.
Detallaron que sus principales compradores solían ser las escuelas e iglesias que compraban las piñatas para la tradicional posada, pero que en está ocasión por la detención de actividades no pudieron comprarles, aún así las piñatas no dejaron de venderse para festejar en familia y no perder la costumbre año con año y sobre todo que es de las más esperadas por los menores del hogar.
Asimismo con precios desde 25 pesos hasta incluso mil pesos se ofertan las piñatas de tamaños, materiales y diseños variados, donde la tradicional estrella de picos abarcaba gran parte de los modelos, así como las innovaciones de este año, que fueron los unicornios y el coronavirus, además de las figuras que representaban algún personaje de caricaturas.



