El Consejo Universitario aprobó la noche de este lunes aplazar para el diez de noviembre del próximo año la elección para nombrar rectora o rector
Ello, cita el dictamen aprobado, “con fundamento en los artículos 13 y 22 de la Ley Orgánica, 34 del Estatuto Universitario y 10 del presente reglamento, ante los actos de sabotaje que ha sido objeto la Universidad Michoacana, la ausencia de garantías constitucionales, la inexistencia de condiciones mínimas de seguridad jurídica, de seguridad y de paz para la comunidad universitaria, y la falta de gobernabilidad por parte del estado de Michoacán, se determina diferir la elección a la Rectoría para el día diez de noviembre del 2027. Para lo cual el Congreso universitario empezará dicho proceso en el mes de octubre del 2027. Se deja sin efecto toda disposición normativa que contravenga al presente reglamento, la Ley Orgánica y el estatuto universitario”.
Posteriormente, y ya cerca de la media noche, la rectora Yarabí Ávila se dirigió a la comunidad nicolaita a través de redes sociales, para advertir que el reglamento para elegir rector o rectora había sido aprobado momentos antes “en tiempo y forma y conforme a derecho”.
Los tiempos de la Universidad, son los tiempos de la Universidad, no los tiempos del gobernador, ni los tiempos de intereses políticos o de coyunturas electorales; la normativa nicolaita se respeta, dijo.
Luego, advirtió que es inadmisible que el gobernador pretenda dar un albazo y un machetazo a la Universidad, “porque los votos de los órganos universitarios no le favorecieron a su candidato, al no poder controlar esa voluntad de la comunidad nicolaita, busca imponerse por la fuerza y el atropello. Busca imponer de manera ilegítima una figura paralela para nombrar un rector afín por cuatro años, reviviendo viejas prácticas del pasado impulsadas por sectores deslegitimados que buscan fracturar a la Universidad y vulnerar la institucionalidad”.
Recordó intentos legislativos para removerla de la Rectoría, y cuestionó la “causa grave” argumentada con tal fin. A esta administración, dijo, no se le ha comprobado absolutamente nada, ninguna falta, porque ha actuado con firmeza, transparencia y con apego a la ley.
Han intentado, sostuvo, destituirme de diferentes formas. Acusó sometimiento de las comisiones del Congreso. “Estamos presenciado el más grande asalto del siglo a la autonomía universitaria de la nación, no se ha visto un abuso semejante en el México contemporáneo; pretenden convertir a la Universidad en un coto de poder. Pretenden entregarle las riendas de la institución a intereses particulares subordinando la educación pública a las campañas del próximo año, pero la Universidad no está con el gobernador, no está con sus candidatos ni con ningún grupo de interés político. No vamos a permitir que se conviertan estas aulas y los laboratorios en la trinchera de la negociación política de unos cuantos”.
Pidió la intervención de la presidenta Sheinbaum, “antes de que nos pase algo más grave”, y llamó a los diputados a evitar ese atropello.
Ante esta agresión, “no nos vamos a cruzar de brazos; hemos iniciado la ruta legal para interponer los juicios de amparos pertinentes”.
Advirtió que si se pretende imponer un rector ilegítimo, “solo van a imponer la naturaleza autoritaria de sus actos. Ni un paso atrás en la defensa de la autonomía universitaria”.
Defendió la aprobación del reglamento de elecciones y anticipó que este martes los diputados votarán una contrarreforma que quita el voto a los universitarios y que calificó de cuartelazo con ropaje de ley.
Recordó que la Corte ya se pronunció en contra de que el poder público pretenda imponer criterios a una universidad autónoma, como es el caso de la de Nayarit.
Pidió al gobernador que cumpla su palabra, que deje de mentir a la comunidad nicolaita y que respete su derecho a la autodeterminación.


