Expresa Carlos Garfias su confianza en que las autoridades, las organizaciones sociales y las instituciones en general actúen como promotoras de la justicia
Al iniciar el año 2026, las autoridades deberán asumir con responsabilidad el combate a la violencia, la inseguridad y la pobreza, problemáticas que amenazan con profundizar el debilitamiento del tejido social, señaló el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos.
En su mensaje semanal ante medios de comunicación, previo a la celebración litúrgica, el líder religioso insistió en la necesidad de mantener viva la esperanza y la fe, agradeciendo a Jesucristo por las gracias recibidas durante el año 2025.
El arzobispo advirtió que estos fenómenos no solo impactan en el ámbito material, sino que fomentan el individualismo, una práctica que fragmenta la convivencia social y deteriora la vida comunitaria tanto dentro como fuera de la Iglesia.
“Nuestra sociedad continúa presentando grandes desafíos: la violencia que llega a tantas familias, la inseguridad que genera miedo, la pobreza que limita oportunidades y la tentación del individualismo que debilita el tejido social dentro y fuera de la Iglesia, en las instituciones públicas y privadas”, afirmó.
Garfias Merlos también hizo un balance del año anterior, al agradecer cada gesto de bien, a las familias que permanecieron unidas, a las comunidades que no cerraron su corazón y a los sacerdotes que continuaron su labor pastoral aun en contextos adversos.
“Pero la gratitud verdadera también nos lleva a reconocer lo que no ha sido fiel al Evangelio, lo que necesita ser sanado y reconciliado. Solo quien agradece con verdad puede abrirse a la conversión”, sostuvo.
Finalmente, expresó su confianza en que las autoridades, las organizaciones sociales y las instituciones en general actúen como promotoras de la justicia, la reconciliación, el perdón y la paz, guiadas por la misericordia y el amor de Dios, para alcanzar la gracia de ser mejores personas y construir una nueva humanidad.



