El impacto no solo se reflejó en ingresos no percibidos, sino también en daños materiales, como el grafiteado de fachadas
Las protestas violentas atribuidas a supuestos integrantes de Arantepacua generaron pérdidas que superan los 3 millones de pesos para comerciantes del Centro Histórico de Morelia, informó la Asociación de Comerciantes y Vecinos del Centro Histórico (COVECHI).
El impacto no solo se reflejó en ingresos no percibidos, sino también en daños materiales, como el grafiteado de fachadas, cuyos costos de reparación deberán ser asumidos por los propios propietarios.
El presidente del organismo, Alfonso Guerrero Guadarrama, explicó que durante los disturbios —en los que se reportó la quema de cerca de una decena de vehículos— elementos de seguridad exigieron a los comerciantes cerrar sus negocios.
Esta situación derivó en el cierre del 15 por ciento de los establecimientos del primer cuadro, principalmente sobre la avenida Madero, algunos por instrucción oficial y otros por decisión preventiva.
El dirigente empresarial también reconoció que los afectados han optado por no denunciar, ante la percepción de que estos procesos carecen de resultados, no sancionan a los responsables ni garantizan la reparación del daño.
Aunado a ello, lamentó que los hechos coincidieran con la temporada de Semana Santa, periodo clave para la actividad turística, la cual podría verse afectada por la percepción de inseguridad.
Pese a ello, hizo un llamado a los visitantes a no cancelar sus planes y considerar la amplia oferta cultural, histórica y gastronómica del Estado.
«No hay una región que se quede fuera de tener bellezas naturales históricas o culturales geográficas que valen la pena disfrutar, sin embargo, entendemos que la sensación de intranquilidad es una opción que se tiene que considerar para tomar la decisión de viajar o no algún destino, lamentablemente estas acciones desacreditan a toda una ciudad y a todo un Estado», reconoció.
Asimismo, urgió a las autoridades a implementar estrategias de diálogo anticipado con grupos sociales que se movilizan en fechas emblemáticas, con el objetivo de evitar escaladas de violencia.
«El 5 de abril es una fecha complicada, como el 8 de marzo, como el mes de octubre, que hay un abuso de parte de algunos manifestantes y que se apropian de la plaza Melchor Ocampo en fin ya sabemos que hay fechas emblemáticas para grupos y que debe de ser atendida por las autoridades de una manera oportuna si se están esperando a que llegue la fecha para negociar para tratar de calmar la situación pues está tomando una muy mala decisión», afirmó.
Bajo esta lógica, enfatizó que la prevención, a través del diálogo oportuno, resulta clave para evitar afectaciones económicas y sociales, particularmente en periodos de alta actividad turística.



