Pese a múltiples mesas de trabajo y firma de diversas minutas de trabajo, el Estado mexicano no cumple con acuerdos y la inseguridad e injusticia están presentes
Al señalar que en los últimos dos años, 28 comunidades indígenas de la entidad han sufrido ataques armados por el crimen organizado y que en cuatro años han sido asesinados 20 integrantes de los cuerpos de seguridad tradicional o Ronda Comunal, comunidades indígenas y afromexicanas de Michoacán afirman que el principal problema que sufren las comunidades es la inseguridad.
Se reproduce a continuación un comunicado sobre los mencionados señalamientos:
A LOS PUEBLOS Y COMUNIDADES INDÍGENAS
AL PUEBLO DE MÉXICO Y DE MICHOACÁN
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
AL ESTADO MEXICANO
Comunidades indígenas y afromexicanas de Michoacán a 26 de mayo de 2026.
K´eri Kunkorhekua Iretecheri, el Consejo Supremo Indígena de Michoacán #CSIM, consejo libre y autónomo de los pueblos originarios de la entidad, independiente de gobiernos, partidos políticos y órdenes religiosas, conformado por 80 pueblos p’urhépecha, otomí o hñahñú, matlazinca o pirinda, nahuatl y afromexicanos, manifestamos conjuntamente lo siguiente:
El día 25 de mayo, la comunidad indígena de Santa María Sevina y una representación de 32 comunidades del CSIM que se manifestaban en la Casa de Gobierno de Michoacán en exigencia de seguridad, justicia y paz para las comunidades originarias y en particular, para Sevina, fueron reprimidos por los granaderos y las fuerzas policiales, previamente, el pasado 11 de mayo, compañeros del CSIM que apoyaban con manifestaciones a la comunidad de Acachuén, también en exigencia de justicia, fueron reprimidos en la caseta de cobro de Zirahuén. ¡Alto a la represión y criminalización de las comunidades que luchan por el derecho a vivir en paz!
En los últimos 2 años, 28 comunidades indígenas de la entidad han sufrido ataques armados por el crimen organizado, en 4 años han sido asesinados 20 integrantes de los cuerpos de seguridad tradicional o Ronda Comunal, la última agresión fue perpetrada en contra de la comunidad de Santa María Sevina, donde dos compañeros de la ronda fueron asesinados y uno resultó gravemente herido, recordamos también que previamente en marzo de 2025 ya habían sufrido una incursión armada. Exigimos seguridad y paz para Sevina y para las comunidades indígenas.
Desde hace más de dos años el CSIM ha venido denunciando la crisis de inseguridad que se vive en las regiones donde habitan comunidades originarias, se han tenido múltiples mesas de trabajo con el Gobierno Federal y Estatal, se han firmado sendas minutas de trabajo, pero pese a ello, el Estado mexicano no cumple con los acuerdos y la inseguridad, la injusticia y la impunidad se expanden como un cáncer en las comunidades. El gobierno no es capaz de cumplir con su obligación constitucional de brindar seguridad y paz para los mexicanos, las comunidades sobreviven entre el asedio criminal y la negligencia gubernamental.
Los ataques a las comunidades indígenas, forman parte de una táctica de control de territorio, de saqueo de recursos naturales y en contra de las formas de organización y gobierno de las comunidades indígenas, en este contexto, los funcionarios federales, estatales y municipales se encuentran más preocupados por hacer campañas electorales que por resolver los problemas de seguridad.
Hoy por hoy, el principal problema que sufren las comunidades es la inseguridad, los pueblos indígenas estamos hartos de tanta impunidad, por lo que categóricamente exigimos al Estado mexicano: el incremento del fondo de seguridad, no a la reducción de FORTAPAZ que lo recortaron un 20%, seguro de vida para todos los integrantes de las Rondas Comunales y Consejeros de Honor y Justicia, la dotación pronta de ambulancias para las comunidades y el establecimiento de una estrategia de seguridad para 450 comunidades que no tienen autogobierno y que se encuentran en total estado de indefensión.
¿De qué sirven 5 “Planes de Justicia” en Michoacán si la inseguridad rapaz continúa en todo el estado?
CONSEJO SUPREMO INDÍGENA DE MICHOACÁN


