Diez comunidades, principalmente de la región lacustre y la Meseta Purépecha, decidieron blindar sus territorios
Luego de la jornada violenta registrada el pasado domingo, las comunidades indígenas de Michoacán se mantienen en una calma contenida, confirmó el vocero del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), Pavel Guzmán Ulianov.
Diez comunidades, principalmente de la región lacustre y la Meseta Purépecha, decidieron blindar sus territorios mediante el cierre de accesos y salidas.
La determinación tuvo como finalidad impedir el tránsito de presuntos integrantes de la delincuencia organizada.
Indicó que los pobladores instalaron barricadas para controlar el ingreso de personas externas y proteger la integridad de sus habitantes.
Al mismo tiempo, destacó que no se reportan víctimas mortales ni personas lesionadas, dado que los ataques se enfocaron en instalaciones públicas.
“Fue un día difícil también para las comunidades indígenas por la agresión que sufrieron varias instituciones ubicadas en zonas indígenas; se suspendió la Feria de la Maceta para prevenir incidentes y actualmente viven bajo una calma tensa”, declaró.
Guzmán Ulianov negó que existan reportes de comunidades indígenas deshabitadas o desplazamientos derivados de la violencia, descartando un escenario de éxodo hacia otras regiones.
Sin embargo, señaló que persisten como zonas de riesgo la Cañada de los Once Pueblos y la Meseta Purépecha, territorios que arrastran antecedentes de amenazas del crimen organizado.
Reiteró que se ha solicitado al Gobierno Federal la instalación de una Base de Operaciones Interinstitucional en cada región indígena.
El posicionamiento el impacto que tuvo en las comunidades la serie de actos violentos desatada tras el abatimiento de Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).



