En torno al cirio consagrado que es la luz del Señor Jesús, fieles y jerarquía católica se han reunido para escuchar el pregón y las 7 lecturas que anuncian sus maravillas
Esta noche de Sábado de Gloria es la noche en que se une el Cielo con la Tierra, en que las trompetas anuncian con gozo el triunfo del Señor que asciende victorioso del abismo. El pecado de Adán ha sido borrado por la muerte de Cristo. Esta es la noche en que termina la oscuridad y vence Jesús que ha roto las cadenas de la muerte, y su luz ha vuelto a resplandecer.
De todo ello da cuenta el pregón pascual dicho esta noche de Vigilia Pascual, madre de todas las vigilias, en que los templos apagan sus luces para que se encienda el Cirio bendito que refleja la luz de Cristo, del cual los fieles encienden sus cirios y se reúnen en torno a la Luz del Salvador del mundo. Esta noche en la Catedral de Morelia están reunidos los católicos junto a la jerarquía encabezada por el Arzobispo Monseñor José Armando Álvarez Cano, en que son repasadas las maravillas que hará Jesús.
Esta noche es la noche de la victoria de Jesús, la noche de la alegría. Qué noche tan dichosa es la noche clara como el día, Noche Santa que ahuyenta los pecados y lava las culpas, noche de gozo en que se ha doblegado a todo el mal, y sacrificio vespertino en que se ofrece a Dios Padre la columna de fuego del cirio que es la Luz del Señor Jesús, cirio consagrado a nombre del Señor para que arda sin apagarse.
«Jesús brilla sereno y vive y reina por los siglos de los siglos», han sido las palabras dichas en este pregón Pascual de júbilo, a cuyo término han sido apagados los cirios para así también en la oscuridad escuchar las siete lecturas del Antiguo Testamento que repasan el anuncio de Cristo que va a venir, su Gloria y Maravilla en esta vigilia Pascual de gozo.


