Ello, en la escenificación del prendimiento e inicio de su Pasión
Los fieles acompañaron al Señor Jesús que ha sido aprendido esta noche, en la escenificación de este pasaje bíblico en que Judas entrega al Señor a los guardias de Poncio Pilato, y que después de un recorrido entre las multitudes, es enjuiciado y queda preso.
Esta representación corrió a cargo del Ayuntamiento y la Arquidiócesis de Morelia, e inició en las primeras horas de esta noche sobre la Avenida Madero en que se montó el escenario adecuado en que Jesús comparte con sus doce discípulos la Última Cena, el último encuentro instituyendo la Eucaristía y el sacerdocio, así como dejándoles el mandamiento supremo de amor.
Y tras partir el pan y dejarlo como su Cuerpo y beber el vino y dejarlo como su Sangre de la Nueva Alianza de salvación, se despidió de ellos y fue a orar al huerto de Getsemaní para, al regresar posteriormente, ser entregado por el beso traidor de Judas.
Los romanos le aprehendieron y después Jesús, Rey de los Judíos, es enjuiciado a petición del sumo sacerdote de los fariseos, Caifás, en presencia del rey Herodes en que Poncio Pilato tras mandarle a azotar luego de que Jesús le responde que su Reino no es de este mundo, no habiendo encontrado culpa alguna en Él, se lavó las manos en señal de «soy inocente de la sangre de este justo».
Así, Jesús luz del mundo, salvación de la humanidad e Hijo del Padre cumpliendo su voluntad ha cumplido con las escrituras.
Esta noche ha quedado encerrado, solo y maltratado por los soldados romanos que se burlan de Él. Mañana cumplirá la sentencia de la horda judía para morir en la Cruz.
Una escenificación bien llevada a cabo que rememoró las primeras horas de padecimiento de Nuestro Señor Jesús en el inicio del Triduo Sacro de la Pasión y Muerte del Señor, con lo que comienza su pasión y sufrimiento tras haber aceptado la voluntad del padre y ofrecerse Él como Cordero para salvar a la humanidad.



