Alrededor de 350 de las más de 900 colonias de Morelia
Alrededor de 350 de las más de 900 colonias de Morelia presentan presencia de delincuencia común o de grupos del crimen organizado, aseguró el líder de Revolución Social, René Valencia Reyes, quien afirmó que en la ciudad operan más de 50 bandas delincuenciales.
El activista sostuvo que estas colonias se han convertido en focos rojos debido al incremento de los delitos y a la impunidad con la que, dijo, operan los responsables.
«Son las colonias foco rojo, porque antes te saltaban en la noche; ahorita no. En la Técnica 65 se la pasan asaltando a los jóvenes que van saliendo de la escuela. A cualquier hora te asaltan y todas esas situaciones antes eran nada más en la noche y en estos momentos también lo hacen de día. Es porque pueden hacerlo con total impunidad, porque los delincuentes saben que no habrá un castigo ejemplar», señaló.
Expuso que las agrupaciones delictivas no tienen un solo giro, pues algunas se dedican al robo de vehículos, otras al robo a casa habitación, extorsión, cobro de piso, tráfico de drogas, cristalazos a automóviles y otros ilícitos.
Asimismo, afirmó que la corrupción es el principal elemento que propicia el fortalecimiento y la expansión de estos grupos criminales.
«Al paso que vamos, al rato va a haber un cártel por colonia. Está complicada la situación y tenemos gobernantes que no se quieren enfrentar, no se quieren meter, no le quieren resolver los problemas a la ciudadanía. Entonces, ¿para qué quieren los puestos?, ¿para qué los buscan?, ¿nada más para venir a robar al pueblo? Yo creo que eso ya no es posible», manifestó.
Valencia Reyes indicó que, mediante Revolución Social, con frecuencia detienen a presuntos delincuentes que posteriormente son puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE), aunque aseguró que son liberados poco tiempo después.
Negó que el incremento de la delincuencia responda a la incapacidad de las autoridades y sostuvo que el problema radica en la colusión de algunos integrantes de las instancias encargadas de procurar e impartir justicia, quienes permiten que los detenidos regresen a delinquir.
Añadió que, tras ser presentados ante las barandillas, muchos recuperan su libertad en un lapso de 36 horas y, aun cuando algunos enfrentan un proceso judicial, jueces y magistrados terminan liberándolos, situación que, afirmó, alimenta el crecimiento de la incidencia delictiva.


