Lo que regularmente es bullicio, carga y descarga constante, se convirtió en una estampa desoladora
Tras los hechos violentos registrados a nivel nacional y estatal, el tradicional Mercado de Abastos operó este lunes apenas al 30 por ciento de su capacidad, rompiendo con su dinámica habitual de funcionamiento continuo durante prácticamente toda la semana.
Lo que regularmente es bullicio, carga y descarga constante, se convirtió en una estampa desoladora.
El mercado lucía prácticamente vacío en el día de mayor movimiento comercial.
El 70 por ciento de las cortinas metálicas permaneció abajo.
La circulación de tráileres, camionetas de reparto y compradores fue mínima, en contraste con la actividad ordinaria de los lunes.
Incluso el nivel de cierre superó el observado en fechas como Navidad o el primero de enero, cuando tradicionalmente la actividad disminuye por las celebraciones de fin de año.
Aunque la mayoría optó por no abrir, algunos giros relacionados con alimentos y verduras decidieron operar para evitar que la mercancía se echara a perder.
No obstante, reconocieron que la demanda fue considerablemente baja.
Giovanni, locatario que solicitó mantener en reserva sus apellidos por temor a represalias, explicó que la decisión de no abrir respondió al contexto generado tras la ejecución de Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, identificado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En condiciones normales, los comerciantes abren desde las seis de la mañana y concluyen labores entre las cuatro y cinco de la tarde.
Sin embargo, este lunes posterior al “domingo negro”, solo algunos establecimientos —principalmente carnicerías— sostuvieron operaciones parciales.
Los comerciantes confían en que este martes la actividad pueda restablecerse completamente, con la finalidad de evitar pérdidas económicas adicionales y retomar la normalidad sin el temor que hoy marcó la jornada.



