El dirigente Jesús Mora, acusó a la rectora de actuar en desacato y concentrar el poder
La aprobación de un reglamento que llevaría la elección de la próxima rectoría de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) hasta noviembre de 2027 generó nuevas críticas del dirigente estatal de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Jesús Mora González, quien acusó a la rectora Yarabí Ávila González de actuar en desacato y concentrar el poder.
El líder morenista respaldó la decisión del Congreso del Estado de definir el procedimiento para elegir al próximo rector y cuestionó que el Consejo Universitario aprobara modificaciones a la normativa electoral durante una sesión celebrada el 2 de noviembre.
De acuerdo con Mora González, la reforma universitaria aprobada en 2025 estableció un periodo de 190 días hábiles para adecuar las disposiciones electorales, plazo que venció en febrero de 2026.
Sin embargo, reprochó que la rectora dejara pasar meses sin cumplir esa obligación y que después se aprobara un reglamento que aplaza la elección hasta el 10 de noviembre de 2027.
Esto significa, sostuvo, que la comunidad universitaria tendría que esperar 10 meses después de que termine el periodo legal de Ávila González, el próximo 8 de enero de 2027, para elegir a quien encabezará la institución.
Durante su conferencia semanal, el dirigente de Morena calificó como «sesión virtual nocturna en lo oscurito» la reunión del Consejo Universitario en la que se avaló el nuevo ordenamiento.
Consideró que primero se violentaron los tiempos legales y posteriormente se utilizaron nuevas disposiciones para prolongar la espera de una elección democrática.
«Estamos frente a una preocupante concentración de poder y a una conducción de la rectoría que parece haber perdido de vista algo elemental, la universidad no le pertenece a Yarabí Ávila González ni está por encima de las leyes que regulan su funcionamiento. La reforma universitaria aprobada hace unos años, hace dos años, en 2025, estableció un plazo de 190 días hábiles para adecuar la normativa electoral, plazo que venció en febrero de 2026», expresó.
El dirigente también cuestionó que la rectora haya manifestado que no busca reelegirse ni extender su mandato.
A su juicio, esa declaración no resuelve el problema, pues el reglamento permitiría abrir paso a una rectoría interina durante varios meses, en detrimento de la democracia universitaria.
Mora González advirtió que la situación podría desembocar en una crisis institucional.
Como muestra de la tensión, mencionó que escuelas, institutos y facultades han anunciado una suspensión indefinida de actividades, situación que, dijo, perjudicaría el derecho de los estudiantes a recibir clases.
Asimismo, aseguró que la toma actual de las instalaciones carece de respaldo de la comunidad universitaria y de los catedráticos.
En su posicionamiento, insistió en que la institución debe concentrarse en sus funciones académicas y no quedar sujeta a disputas por el control de la rectoría.
«La universidad existe para formar estudiantes, producir conocimiento y servir a la sociedad, no para quedar atrapada en las disputas de quienes ocupan temporalmente sus cargos. Le ha tomado demasiado cariño al poder y, cuando una autoridad comienza a confundir su voluntad con los intereses de toda una institución, lo que aparece es la soberbia, esa idea de que todo debe pasar por sus decisiones, de que las reglas pueden ajustarse a su conveniencia y de que cualquier cuestionamiento a su administración representa un ataque contra la autonomía universitaria», señaló.
Afirmó que ninguna autoridad puede situarse por encima de la comunidad universitaria ni evadir los plazos legales para ejercer el poder sin restricciones.
Añadió que no se debe generar un conflicto institucional por intereses particulares.



