Tras su paso por distintos festivales internacionales, la película llegará a las salas de cine mexicanas el próximo 5 de noviembre
El actor y director mexicano regresó al Festival Internacional de Cine de Morelia con una historia basada en la novela de Brenda Navarro
El actor y director mexicano Diego Luna regresó este domingo al Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) para presentar Ceniza en la boca, su más reciente largometraje, una historia que aborda la migración, la ausencia materna y las dificultades de construir una nueva vida lejos del país de origen.
Durante la conferencia de prensa, realizada en el Teatro Melchor Ocampo, el cineasta compartió detalles sobre la adaptación de la novela homónima de la escritora mexicana Brenda Navarro, así como el vínculo especial que mantiene con el festival michoacano.
Luna recordó que la idea de llevar esta historia al cine comenzó a tomar forma en Morelia hace cuatro años, por lo que presentar la película en este escenario representó un momento significativo para él.
La cinta, que previamente tuvo su estreno mundial en el Festival de Cannes, participa en la competencia de Largometraje Mexicano de la edición 24 del FICM.
Al hablar sobre el proceso de adaptación, el director explicó que, aunque la novela contiene distintas historias que podrían trasladarse a la pantalla, decidió concentrarse en la experiencia de una hija que crece marcada por la ausencia de su madre.
Para Luna, realizar una película también implica aprender a desprenderse de ella, pues una vez que llega al público, son los espectadores quienes construyen nuevas interpretaciones de la historia.
Ceniza en la boca sigue a Lucila, una joven mexicana que viaja a España junto con su hermano menor para reencontrarse con su madre, quien emigró años atrás en busca de mejores oportunidades.
Sin embargo, la reunificación familiar está lejos de ser sencilla. Los personajes enfrentan dificultades económicas, discriminación, soledad y conflictos familiares que ponen en evidencia las complejidades de la experiencia migratoria.
Durante la presentación, Luna destacó la importancia de las redes de apoyo y de construir comunidad, especialmente para quienes deben comenzar de nuevo en un país distinto al suyo.
La conferencia también contó con la participación de integrantes del elenco, entre ellos Adriana Paz, Anna Díaz y Sergio Bautista, quienes compartieron experiencias sobre el rodaje y el trabajo colectivo desarrollado bajo la dirección del cineasta.
El director explicó que el proceso de selección del reparto incluyó la revisión de más de 200 perfiles y ejercicios de integración para fortalecer los vínculos entre los intérpretes.
Tras su paso por distintos festivales internacionales, Ceniza en la boca llegará a las salas de cine mexicanas el próximo 5 de noviembre.
Del mismo modo, la jornada cinematográfica del domingo también incluyó la presentación de Salón de belleza, dirigida por Nathalia Acevedo y basada en la novela homónima del escritor mexicano Mario Bellatin.
La película, una coproducción entre México y Francia, presenta la historia de un salón de belleza que se transforma en refugio para personas marginadas, en un entorno donde la enfermedad, la memoria y la muerte se entrelazan.
Filmada en blanco y negro, la producción propone una reflexión sobre la fragilidad de la existencia, el cuidado y la exclusión social.
El largometraje tuvo una función matutina en el Teatro Melchor Ocampo y posteriormente fue presentado en Cinépolis Centro, como parte de las actividades de la Selección Oficial de Largometraje Mexicano.


