Líder estatal argumenta que la mayoría del pueblo de México quiere que se dé “porque está cansado de los excesos”
El dirigente estatal de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Jesús Mora González, aseguró que la reforma electoral sí va y avanzará sin concesiones, al sostener que responde a una exigencia directa del pueblo de México.
Desde Michoacán, el líder del partido obradorista confirmó que existe un respaldo pleno a los trabajos que se desarrollan en el Congreso de la Unión, al advertir que la Cuarta Transformación no dará marcha atrás en este tema estratégico.
Mora González sostuvo que la ciudadanía está harta de los excesos de la clase política neoliberal y de los abusos cometidos durante años, lo que ha generado un reclamo social para terminar con campañas millonarias y presupuestos inflados para los partidos políticos, mientras millones de personas viven en la pobreza.
“Les interesa el billete, no el bienestar. Que quede muy claro vamos a defender esta reforma electoral porque es una exigencia del pueblo de México, no es un capricho de Morena ni un capricho de un sector minoritario; la mayoría del pueblo de México, como lo expresó en las urnas en el 18 y en el 24, quiere que se dé esta reforma electoral porque está cansado de los excesos”, argumentó.
En ese marco, acusó a la oposición de incongruencia, al señalar que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) solo defienden causas sociales cuando les resulta políticamente rentable, pero se oponen cuando se plantea reducir el financiamiento a los institutos políticos.
“Reducir el gasto de la democracia es un paso firme para dedicar ese recurso en lo que realmente se ocupa: hospitales, medicinas, médicos, maestros, becas, apoyos al campo y todas esas banderas que la oposición dice apoyar únicamente cuando les conviene, pero cuando se trata de reducir el dinero a sus partidos políticos para dar esos programas ya no les interesa el campo ni los maestros ni las medicinas ni los doctores”, afirmó.
El dirigente estatal subrayó que esa doble moral retrata de cuerpo entero a la derecha, al advertir que su interés real no es la democracia, sino la conservación de privilegios.



