Será del 18 de octubre al 3 de noviembre
Capula se prepara para la próxima Feria de la Catrina en Morelia con la participación de 2 mil 660 artesanos, misma que tendrá lugar del 18 de octubre hasta el 3 de noviembre, según lo adelantó el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, quién recordó que este esfuerzo comenzó en 2011 a iniciativa de los propios pobladores de esta tenencia de Morelia que elaboran esta emblemática pieza artesanal.
Ese año en la primera edición participaron 20 artesanos de la Catrina y a lo largo de los años se ha ido incrementando la participación de los capulenses dedicados a esta rama del barro y que con este insumo elaboran la figura de la muerte elegante. Es así que son 15 años de que ha crecido la elaboración de la Catrina en esa localidad.
A este respecto una de las artesanas definió que hay muchas horas de trabajo, conocimiento y dedicación en la elaboración de cada Catrina, que se hacen de diferentes tamaños y con diferente vestimenta y decoración. Es una tradición aprendida desde los padres, nuestros abuelos «y que queremos seguir enseñando a nuestros hijos para que no se pierdan».
En Capula, dijo, muchas familias viven de la artesanía, en los talleres trabajan diferentes integrantes de la familia y cada quien aporta algo al proceso: desde quienes preparan el barro, quienes lo moldean, quienes lo pintan y quienes decoran, así se encargan de cada pieza «salga del taller como debe de ser, por eso cuando una persona compra una Catrina de barro de Capula también se lleva una parte de nuestra comunidad y en el trabajo que hay detrás de cada ella», definió.
La Catrina de barro de Capula ha ido creciendo como patrimonio, como artesanía emblema, y su producción por ende, dándose a conocer fuera de la comunidad y de Michoacán: «nos da mucho gusto que cada vez más personas conozcan nuestro trabajo», pero estuvo cierta que también el crecimiento debe ir acompañado del cuidado de esa tradición y de su identidad.
En este sentido consideró que ha sido muy importante contar con la indicación geográfica de las Catrinas de barro de Capula conferida por el IMPI en 2024, que es una forma de proteger el trabajo que se realiza en la comunidad «y de ayudar a que las personas puedan identificar las piezas que realmente corresponden a Capula» de origen.
«Como artesanos estamos comprometidos con el uso de indicación geográfica y de cumplir con la certificación, sabemos que esto también implica responsabilidad de nuestra parte», asumió, lo que significa cuidar la calidad, respetar las características de la artesanía y seguir trabajando para que «la Catrina conserve lo que la hace propia de la indicación geográfica de Capula».


