La atención mediante plataformas es una modalidad que, bajo las condiciones adecuadas, puede facilitar el proceso terapéutico
La telepsicología puede convertirse en una herramienta relevante para ampliar el acceso a los servicios de salud mental en México, particularmente para personas que enfrentan barreras geográficas, laborales, económicas o de movilidad, así afirmó la especialista Mireya Nájera.
La maestra en salud mental señaló que la atención psicológica mediante plataformas digitales debe entenderse como una modalidad que, bajo las condiciones adecuadas, puede facilitar el inicio y la continuidad de un proceso terapéutico.
“En México todavía existen muchas personas que necesitan atención psicológica, pero que por distancia, horarios de trabajo, responsabilidades familiares o dificultades para trasladarse terminan posponiendo la búsqueda de ayuda. La tecnología reduce esas barreras, siempre que exista un profesional debidamente preparado y que la atención conserve los principios de confidencialidad, consentimiento informado y responsabilidad clínica”, sostuvo.
La maestra Mireya Nájera resaltó que la necesidad de ampliar las alternativas de atención resulta particularmente relevante ante los indicadores recientes de bienestar emocional de la población mexicana. Recordó que la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado, elaborada por el INEGI, ubicó que 21.4 por ciento de las personas adultas presentó indicios de ansiedad y 13.3 por ciento mostró indicios de depresión; porcentajes mayores entre la población femenina, con 25 y 17.4 por ciento, respectivamente.
En este contexto, la psicóloga Mireya Nájera, especialista de la salud mental, reiteró que estas cifras deben interpretarse como una señal para fortalecer la prevención y facilitar el acceso oportuno a profesionales de la salud mental en nuestro país.
“No debemos esperar a que una persona llegue a una situación límite para considerar que necesita apoyo psicológico. Pedir ayuda no significa estar incapacitado para resolver los problemas de la vida; significa reconocer que existen situaciones que pueden abordarse mejor con acompañamiento profesional”, explicó.
La maestra Mireya Nájera expresó que la atención a distancia ya forma parte de las estrategias que instituciones públicas mexicanas utilizan para ampliar los servicios de salud. “La Secretaría de Salud cuenta con políticas y modelos de telesalud orientados a reducir las limitaciones derivadas de la distancia y facilitar el acceso a servicios especializados”.
Resaltó que, por ejemplo, el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz” mantiene servicios de atención psicológica y psiquiátrica a distancia. En 2026, el Programa de Atención en Salud Mental para el Personal de Salud incorporó la teleconsulta como una de sus modalidades de atención para trabajadores del sector público de salud en distintas regiones del país, y que este modelo se desarrolla en el ámbito privado también.
“La videollamada por sí misma no constituye una terapia. Lo importante es el proceso clínico, la preparación del profesional, la evaluación del caso, la confidencialidad y la capacidad de identificar cuándo una persona necesita otro tipo de intervención o atención presencial”, puntualizó.
En este sentido, la maestra Nájera Villeda recomendó a la población evitar la contratación de servicios únicamente por publicidad en redes sociales y verificar previamente quién proporciona la atención.
Entre las principales recomendaciones, planteó comprobar la formación profesional de la persona que ofrece el servicio, preguntar por su experiencia en el motivo específico de consulta, conocer las condiciones de privacidad de la plataforma utilizada y establecer desde el comienzo las reglas de comunicación, horarios, costos y mecanismos para atender una eventual situación de emergencia.
También aconsejó no realizar sesiones desde espacios públicos, conexiones abiertas o lugares donde otras personas puedan escuchar la conversación.
“Una sesión psicológica contiene información extremadamente sensible. El paciente debe procurar un espacio privado y utilizar una conexión segura. Del otro lado, el profesional tiene la responsabilidad de explicar cómo protege la información que recibe y cuáles son los límites de la atención a distancia”, indicó.
“Un video de redes sociales puede ofrecer información útil, pero no sustituye una valoración profesional. Tampoco debemos asumir que porque una persona tiene muchos seguidores está capacitada para atender cualquier problema psicológico”, advirtió la psicóloga Nájera Villeda en entrevista.


