Colonos de Balcones de Morelia temen represalias, debido a amenazas recibidas y aparente protección política que, aseguran, respalda a responsables del establecimiento
Habitantes de la colonia Balcones de Morelia denunciaron que el gimnasio Seven Days Gold realiza la tala indiscriminada de árboles para habilitar un estacionamiento privado, lo que ha detonado protestas y la implementación de guardias vecinales para impedir la continuidad de los trabajos.
Los inconformes aseguraron que el establecimiento, ubicado en Camilo Camacho 333, comenzó las labores sin autorización oficial ni consulta con la comunidad, generando daños a la flora y fauna del lugar.
Ivonne Estrada, vecina de la privada Camilo Camacho, señaló que los árboles afectados tienen más de cinco décadas en la zona, lo que incrementa la indignación colectiva.
“Todos los vecinos estamos inconformes y estamos apoyando y avisando a las autoridades municipales para que vengan a apoyarnos, porque los propietarios del gimnasio afirman tener contactos de poder dentro del municipio que los protegen”, expresó.
A pesar de los llamados, afirmó que ninguna autoridad ha acudido, lo que obligó a los residentes a organizarse para resguardar los árboles restantes.
“Vemos con tristeza cómo cientos de pajaritos regresan a su nido y no encuentran sus hogares, no tienen ningún permiso. Exigimos que se haga un alto a la tala inmoderada de nuestros árboles”, añadió.
En paralelo, los colonos denunciaron que las obras continúan durante la madrugada, afectando su descanso por el uso constante de maquinaria pesada.
También revelaron presuntas irregularidades laborales dentro del gimnasio, donde trabajadores habrían reconocido la falta de prestaciones y el despido de un empleado por ofrecer disculpas a los vecinos.
Roberto Mendoza, otro habitante, denunció que la gerente del lugar adoptó una postura intimidatoria al presumir vínculos con funcionarios públicos y lanzar advertencias.
Los vecinos señalaron que temen represalias, debido a las amenazas recibidas y a la aparente protección política que, aseguran, respalda a los responsables del establecimiento.
Finalmente, acusaron falta de responsabilidad ambiental por parte de los empresarios, al considerar que la tala agrava el impacto del cambio climático.



