Los estudiantes escenificaron mediante baile y representación corporal los niveles de violencia que afectan a Michoacán
Tras la polémica generada en redes sociales por un performance estudiantil en Contepec, el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Guillermo Valencia Reyes, calificó como “anticultural” las críticas dirigidas a jóvenes que demandan justicia.
Los estudiantes del Colegio de Bachilleres escenificaron mediante baile y representación corporal los niveles de violencia que afectan a Michoacán, incluyendo el asesinato del alcalde Enrique Velázquez, hecho que impactó directamente a la comunidad.
La protesta artística, que buscó evidenciar la inseguridad y exigir el fin de los homicidios, fue señalada por algunos sectores, lo que detonó el posicionamiento del líder priista.
“Lo más fácil es revictimizar a jóvenes estudiantes del Colegio de Bachilleres por un performance de protesta por el asesinato de quien fue su alcalde de Contepec y de otros seis presidentes municipales más. Siete alcaldes han sido asesinados en Michoacán en lo que va del sexenio de Alfredo Ramírez Bedolla”, afirmó.
En ese contexto, sostuvo que el verdadero problema radica en la omisión gubernamental frente al crimen organizado.
“Anticultural es que nuestros gobernantes no hagan nada para ponerle un alto al crimen organizado”, señaló.
El debate digital evidenció la polarización social frente a las formas de protesta juvenil, particularmente cuando se trata de expresiones simbólicas que confrontan la violencia estructural.



