Fue el titular de la Secretaría de Gobierno Armando Hurtado Arévalo quien se presentó ante los diputados michoacanos entrantes a presentarlo; el acto protocolario no tardó ni 15 minutos
Con la ausencia del gobernador de la entidad, Silvano Aureoles Conejo, se realizó la entrega del sexto y último informe del Estado que guarda la Administración Pública Estatal, ante el Congreso local.
Fue el titular de la Secretaría de Gobierno (Segob) de la administración silvanista, Armando Hurtado Arévalo quien se presentó ante los diputados michoacanos entrantes a presentar el informe, debido a que Aureoles brilló por su ausencia.
El acto protocolario no tardó ni 15 minutos, fue trasmitido a través de las redes sociales, con la presencia de los legisladores michoacanos de las diferentes fracciones parlamentarias.
A nombre del parlamento michoacano, la presidenta de la Mesa Directiva, Adriana Hernández Íñiguez emitió un breve discurso y se enfocó a llamar a los nuevos legisladores a anteponer la estabilidad y prosperidad de Michoacán, por sobre las naturales diferencias políticas, para lograr privilegiar la cooperación y el diálogo.
“La ciudadanía michoacana puede estar segura que esta 75 legislatura revisará y analizará como marca la ley, lo contenido en el informe que se nos entrega, pues entendemos que en una democracia como la nuestra, es mucho más apreciada la civilidad que las pugnas estériles, el presente acto constituye para resaltar que la relación entre los poderes del Estado debe conducirse a los límites que nos marca la ley, con pleno respeto al mandato de la voluntad popular”, manifestó.
Por su parte, el encargado de la política interna del gobierno silvanista, se enfocó en detallar que la entrega del sexto y último informe que guarda la administración estatal, es un ejercicio de transparencia y rendición de cuentas que exige la ley y el cual será turnado a las Comisiones Legislativas para la elaboración de la glosa correspondiente.
A diferencia de la entrega de anteriores informes, este sexto y último acto protocolario del gobierno perredista encabezado por Silvano Aureoles Conejo, el mandatario brilló por su ausencia, no hubo mensajes políticos, pugnas e indirectas entre las fuerzas partidistas, tampoco se contó con la presencia de los medios de comunicación y no tardó ni 15 minutos su realización.



