Para ponerse al corriente, los diputados michoacanos, tendría que aprobarlas antes de abandonar la curul
A pesar de que la 74 Legislatura, tiene más de 400 iniciativas rezagadas, que no pudieron sacar a lo largo de tres años, en la recta final del parlamento, continúan con la presentación de nuevas, las cuales se prevé sean enviadas a la congeladora.
Y es que existen iniciativas de ley que fueron presentadas durante el primer año legislativo, sin embargo, los diputados michoacanos no han podido sacarlas, empero, continúan con la presentación de un gran número de reformas, que serán enviadas a la banca en espera de que las Comisiones se decidan a empezar su discusión y análisis.
Pero, para ponerse al corriente, los diputados michoacanos, tendría que aprobarlas antes de abandonar la curul.
El 74 parlamento se distinguió por ser una de las legislaturas con menor trabajo al interior de las Comisiones, así como la gran cantidad de ausencias de los diputados a las sesiones, sin recibir sanción alguna, hecho que se vino a radicalizar en el momento en que entró a Michoacán la pandemia sanitaria a consecuencia de la propagación del Covid19.
Entre los más grandes pendientes que se prevé deje la actual legislatura, que ya anda en plena campaña política para no perder el hueso, se encuentra la designación del titular de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).
Fue desde el año 2019, que los legisladores michoacanos, sesionaron para designar a un representante y defensor de las garantías individuales de los ciudadanos, sin embargo, se tuvo que romper la votación, ya que, los diputados embarazaron la urna con 44 votos, tras no llegar a un acuerdo de quién encabezaría la institución.
Ya por salir la 74 Legislatura, los diputados lejos de preocuparse por el rezago laboral que arrastran y designaciones torales para los ciudadanos, se encuentran en plena campaña política, para conseguir su aspiración personal o a favor del partido en el que militan y en el próximo gobierno pueda alcanzar un nuevo cargo que les permita seguir mamando de la ubre presupuestal.



