Se refirió al presidente de la República como un “patán”y “caballo brioso”, que debe tener un freno, impuesto por la ciudadanía en las próximas elecciones a realizarse este 6 de junio
“Es una mamada”, contestó Vicente Fox Quesada al ser cuestionado sobre la consulta popular que realizará Andrés Manuel López Obrador para enjuiciar a los expresidentes de la República.
Durante su visita a la capital michoacana, para dar el espaldarazo al candidato por la presidencia municipal de Morelia, el exmandatario nacional en el periodo del 2000 al 2006, se molestó ante la pregunta expresa de sí teme al amago de López Obrador, de llevarlo ante los tribunales.
“Es una mamada del tamaño del mundo”, refirió.
Con el rostro adusto y bastante molesto por la pregunta lanzada, el ex mandatario nacional que ha sido uno de los opositores férreos de López Obrador, retiró con su mano la grabadora para evadir el interrogatorio y retirarse de inmediato del lugar.
En el encuentro que sostuvo con jóvenes morelianos, se refirió al presidente de la República como un “patán”y “caballo brioso”, que debe tener un freno, impuesto por la ciudadanía en las próximas elecciones a realizarse este 6 de junio.
“Es increíble el comportamiento desordenado fuera de la ley, el poco respeto a las instituciones, el poco respeto a los ciudadanos que tiene López Obrador, en suma, es un patán en temas políticos y por eso es importante que democráticamente le pongamos las riendas a este caballo brioso, este caballo que ha atropellado instituciones y lo obliguemos a razonar”, fustigó.
Opinó que la ola de violencia desatada en el país y a unos días de la contienda electoral son resultado de los “abrazos” y “besos” que “salen desde el pulpito nacional, en las mañaneras”.
“Este señor casi ha hecho una invitación -a la delincuencia-, chínguele, dejen que los violentos hagan violencia, eso lo que ha provocado López Obrador, ahí está la raíz, en ese pulpito de las mañaneras”, señaló.
Llamó a López Obrador a sacar las manos del proceso electoral, enfocarse en su tarea de gobernar a la nación y dejar a un lado las ocurrencias.



