Destacó que en el estado cada año se registran más de 600 casos, siendo las principales víctimas mujeres, niñas y adolescentes
Con el objetivo de garantizar justicia efectiva y proteger a mujeres, niñas y adolescentes, la diputada Fabiola Alanís presentó una iniciativa de reforma al Código Penal del Estado para que el delito de abuso sexual sea perseguido de oficio en Michoacán.
Ante el Pleno de la Septuagésima Sexta Legislatura, la legisladora subrayó que la violencia sexual es una de las formas más graves de vulneración a los derechos humanos, por lo que el Estado debe actuar con firmeza para erradicarla y garantizar la protección integral de las víctimas.
“Con esta reforma damos un paso decisivo para combatir la impunidad. Queremos que ninguna víctima se quede sin acceso a la justicia por miedo, presión o falta de denuncia. El Estado debe asumir su responsabilidad y actuar de oficio”, afirmó.
La iniciativa también establece el reconocimiento pleno de la reparación integral del daño y la garantía de no repetición, elementos fundamentales para avanzar hacia una justicia con perspectiva de derechos humanos y de género.
Fabiola Alanís destacó que en Michoacán cada año se registran más de 600 casos de abuso sexual, siendo las principales víctimas mujeres, niñas y adolescentes, además de advertir que estos delitos han incrementado en los últimos años, particularmente a partir de la pandemia.
Asimismo, señaló que una de las realidades más alarmantes es que, en la mayoría de los casos, las personas agresoras pertenecen al círculo cercano de las víctimas, incluso dentro del entorno familiar, lo que dificulta aún más la denuncia y perpetúa la impunidad.
“Esta iniciativa responde a una exigencia legítima del movimiento de mujeres, que ha demandado acciones contundentes para frenar la violencia sexual y garantizar una vida libre de violencias”, enfatizó.
La diputada reiteró que con esta propuesta se fortalece la obligación del Estado de proteger a las mujeres y niñas, asegurando no solo la sanción a los agresores, sino también la reparación del daño y la implementación de medidas que eviten la repetición de estos delitos.
“En Michoacán queremos vivir libres, queremos igualdad y queremos que ninguna mujer, niña o adolescente vuelva a enfrentar sola la violencia. Esta reforma es un paso firme hacia esa realidad”, concluyó.



