El líder del partido en la entidad, José Apolonio Albavera, acusó que se echó a andar todo el aparato estatal y hubo compra de votos
Morena no cometió irregularidades en el proceso electoral, por el contrario, fue totalmente una elección de Estado, atajó el presidente del Consejo Político Estatal y líder del partido en la entidad, José Apolonio Albavera Velázquez.
Señaló que la impugnación que lleva a cabo la alianza tripartidista cuyo candidato, Carlos Herrera, perdió en la votación no tiene sustento alguno y «es una cuestión de medios y difícilmente lo van a remontar», además de que es irreversible la diferencia de sufragios entre a quien ya denomina gobernador electo, el morenista Alfredo Ramírez Bedolla, y quien quedo como su más cercano perseguidor, el perredista Herrera Tello.
Dijo que corresponde a los órganos electorales definir la elección «en algunos casos» donde es viable y en que la diferencia de votos sea mínima, pero en el caso de la elección a gobernador insistió en que son «actitudes mediáticas» ya que no hay razón porque «la ventaja fue suficiente» de casi 3 puntos y simplemente quedará ratificado el triunfo de Ramírez Bedolla, aseguró.
Albavera Velázquez negó que de pate de su partido haya habido irregularidades en el proceso del 6 de Junio, contrario a otros partidos políticos en que «no podemos ocultar que fue una elección de Estado, donde hubo violencia y hubo mucho atropello a los ciudadanos», denunció, y compra de votos que «en donde quiera hay».
Sostuvo que «no podemos estar peleando, no podemos estar eternamente en conflicto, vamos a seguir adelante, pero de que fue una elección de Estado en Michoacán, lo fue!», espetó el morenista.



