Líder estatal enfatiza que su llamado a la unidad responde a una realidad electoral adversa frente al bloque guinda
A pesar de insistir en la construcción de una alianza con Acción Nacional (PAN) y Movimiento Ciudadano (MC) y no ser escuchado, el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Guillermo Valencia Reyes, rechazó que su postura represente un acto de súplica política.
En conferencia de prensa, el líder del partido tricolor advirtió que no permitirá negociaciones de último momento, una vez que el PRI haya consolidado sus acuerdos internos, dejando claro que su partido no estará sujeto a decisiones tardías.
Asimismo, subrayó que respetará a aquellas fuerzas políticas que decidan contender por separado, aunque enfatizó que su llamado a la unidad responde a una realidad electoral adversa frente al bloque guinda.
Valencia Reyes reconoció que ninguna fuerza política cuenta, por sí sola, con la capacidad para ganar la elección estatal, por lo que insistió en la necesidad de sumar esfuerzos.
“Y yo, en el momento en el que diga ‘vamos solos’, no habrá marcha atrás. Por eso estoy agotando y hago un llamado una y otra vez a la construcción, a nadie nos va a dar, por muy fregón que creamos que somos, para ganar el estado si va cada quien por su lado; no les da a ninguno, tampoco”, expresó.
El dirigente priista también reveló que, hasta ahora, no ha existido comunicación con los líderes del PAN y MC, Carlos Humberto Quintana Martínez y Víctor Manríquez González, respectivamente, para establecer una ruta de diálogo que permita concretar una alianza electoral.
Precisó que el único acercamiento con el dirigente panista fue para integrar un bloque opositor en torno a la desincorporación de casi 40 inmuebles propiedad de los michoacanos, iniciativa a la que posteriormente se sumó el partido naranja, aunque sin abordar el tema de coaliciones.
En ese contexto, lanzó un ultimátum a ambas dirigencias para que se sienten a dialogar, advirtiendo que, de no hacerlo, el PRI tomará la decisión de competir en solitario sin posibilidad de revertirla.
Durante la rueda de prensa, presentó cifras electorales que evidencian la desventaja frente a la oposición, recordando que la Cuarta Transformación ganó nueve distritos, mientras que la alianza Va por México obtuvo uno, mismo resultado que Movimiento del Sombrero.



