La cooperación internacional debe darse con respeto, reciprocidad y pleno apego a la Constitución; México no puede permitir que decisiones en materia de seguridad se tomen al margen de sus instituciones
Ciudad de México.- En la conmemoración del XV aniversario de la fundación de Morena como movimiento social y político y ante la controversia generada por el proyecto de una Academia Internacional de Capacitación Policial en Querétaro con participación de agencias de Estados Unidos, Fabiola Alanís respaldó la exigencia de que cualquier mecanismo de cooperación internacional en materia de seguridad se conduzca estrictamente dentro del marco constitucional y de los procedimientos establecidos por el Estado mexicano.
Recordó que la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el proyecto no cuenta actualmente con la autorización federal correspondiente y que, cuando existe participación de agencias extranjeras en materia de seguridad, deben intervenir la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Grupo de Alto Nivel de Seguridad.
Para Fabiola Alanís, el debate de fondo no consiste en rechazar la cooperación internacional. La propia presidenta ha señalado que México mantiene una relación de cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad y que existen proyectos previamente autorizados.
El punto central es que toda cooperación debe respetar las instituciones, las competencias constitucionales y la soberanía nacional.
“México puede y debe cooperar con otras naciones, pero siempre desde una relación de respeto, reciprocidad y pleno cumplimiento de nuestras leyes. La cooperación no puede estar por encima de la Constitución, ni de las instituciones responsables de conducir la política exterior y la seguridad nacional”, señaló Fabiola Alanís.
La diputada consideró que la discusión resulta especialmente relevante en un momento en que México busca fortalecer sus propias capacidades institucionales en materia de seguridad y consolidar una política de cooperación internacional que preserve la soberanía y la capacidad del Estado mexicano para definir sus propias estrategias.
Asimismo, destacó que la posición expresada por la presidenta establece una diferencia entre cooperación internacional y subordinación de las decisiones nacionales, y llamó a que cualquier proyecto de esta naturaleza sea transparente, institucional y sujeto a los controles correspondientes.
“La soberanía no significa aislamiento, sino tener la capacidad de cooperar con el mundo sin renunciar a nuestra Constitución, a nuestras instituciones, ni a la facultad de México para decidir sobre su propio territorio y sus asuntos de seguridad”, concluyó.


