YA BASTA
Mientras los gobiernos Federal y Estatal terminaban los festejos por la detención de El Botox, presunto asesino del líder limonero Bernardo Bravo y responsable de extorsiones en Tierra Caliente, otro hecho violento sacudió a la sociedad michoacana, el atroz y despiadado asesinato de tres integrantes de una familia.
La indignante noticia ocurrió esta mañana cuando las autoridades de la Fiscalía General del Estado dieron a conocer el hallazgo de tres cuerpos calcinados en la comunidad de Ucareo.
Se trata de Víctor Manuel Mújica Vega y su esposa, Anayeli Hernández, de 37 y 36 años de edad, respectivamente, así como la hija de ambos, Megan Eileen, de 12 años, desaparecieron el pasado 15 de enero de 2026.
Los padres, eran intérpretes de Lengua de Señas Mexicana y habían trabajado para la FGE, el Congreso del Estado de Michoacán, Derechos Humanos, distintos Ayuntamientos y eventos particulares.
Eran respetados por realizar un trabajo en favor de un grupo social vulnerable por su incapacidad auditiva, pero no lo fueron para los criminales que les arrancaron la vida de una manera horrorosa, al igual que a su hija.
El evento es el claro ejemplo de que el Plan Michoacán no es más que un paliativo para hacer cumplir la promesa de la presidenta Claudia Sheinbaum de ayudar a las autoridades michoacanas, ya que se encuentran totalmente rebasadas por la delincuencia, y que tienen al estado sumergido en una crisis de inseguridad sin precedentes.
Otro ejemplo claro es lo que sigue pasando en Uruapan, donde continúa ubicándose como una de las ciudades más peligrosa de país, ya que todos los días se registran muertes violentas y otros delitos, pese a la numerosa presencia de fuerzas federales y estales, desplegadas dizque para brindar seguridad a la población.
Sobre el crimen, de nada sirven las condenas y condolencias oficiales a los familiares, amigos y a la sociedad, si el atroz asesinato queda impune, como ocurre en muchos de los casos de homicidios en la entidad.
La muerte de la pareja y su hija no es solo un acto de violencia, es la consecuencia de un Estado ausente, rebasado y cómplice por omisión, que ha fallado en garantizar la seguridad de la población.
No solo decimos que YA BASTA, exigimos el esclarecimiento de este horrible crimen en contra una familia michoacana.






