SÍ O NO AL MUNDIAL
Gran polémica causa la posible suspensión, al menos, de los partidos amistosos que la selección mexicana de futbol tiene previsto celebrar previos al Mundial de junio próximo. Las imágenes de la inseguridad que se vive en México, exacerbadas por lo ocurrido en la caza de El Mencho y lo que vino después, ha traspasado fronteras.
No solo existe preocupación por parte de los fanáticos y turistas que pretenden venir a nuestro país, sino también por la integridad física de jugadores y cuerpos técnicos que participarán en la justa.
No pretendo abordar las repercusiones deportivas y económicas que conllevaría la cancelación de estos encuentros o incluso de los partidos mundialistas, pero las pérdidas serían millonarias y la reputación de México, por los suelos.
Los expertos en materia deportiva no me dejarán mentir, pero hay malestar y preocupación de entrenadores y estrellas del balón pie en venir a México.
Específicamente la Federación de Fútbol de Portugal está evaluando “con lupa” el viaje de su equipo a territorio mexicano, que se enfrentará a nuestra selección el próximo 28 de marzo en el Estadio Azteca de la Ciudad de México.
Los conocedores del tema deportivo aseguran que la Federación portuguesa asumió esa posición, luego del comentario público del astro Cristiano Ronaldo, quien se mostró incómodo sobre el viaje a México para enfrentar a la selección nacional. Ahora el riesgo estriba en que no vengan las super estrellas.
Si al ambiente de guerra que se vive en el país, se le agrega las manifestaciones de inconformidad de diversos sectores sociales como agricultores, transportistas, maestros de la CNTE y madres buscadoras entre otros, que han advertido que aprovecharán el evento mundialista para denunciar la falta de atención del gobierno morenista a sus demandas, los resultados de llevar a cabo el Mundial, serán desastrosos.
Será el desarrollo de los próximos acontecimientos en México los que definirán si la FIFA confirma o retira su apoyo a México para la realización del Mundial, que está a la vuelta de la esquina.






