TRAICIÓN
En lo que representa su primera y gran derrota en el Congreso dominado por su partido Morena, la propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum fue desechada al no reunir los votos necesarios para su aprobación; el PT y el PVE cumplieron su amenaza, no votaron a su favor más que solo una docena de borregos del verde.
Por más que disimule y trate de aparentar que no necesita a la morralla del PT y el Verde, la presidenta, con la arrogancia y soberbia que le caracteriza y comportándose como lo hacen los verdaderos dictadores, dijo que tiene un Plan B y C y D.
Pero la verdad es que en Palacio Nacional están verdaderamente furiosos por la traición de quienes se decían aliados. Hay un personaje que hoy está en el centro de la tormenta: Alberto Anaya, dueño del Partido del Trabajo.
Dentro del círculo cercano del poder lo señalan directamente de haber operado personalmente para frenar la reforma, después de que prácticamente toda la bancada del PT votara en contra.
Seguramente tendrá que asumir las consecuencias porque la molestia es tal que, según fuentes con acceso al círculo presidencial, la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum sería muy clara: Impulsar con todo el Plan B.
Este Plan B busca impulsar, a través de las leyes secundarias, modificar el reparto de recursos a los partidos; ajustar el sistema de plurinominales y con ello, afectar directamente al PT.
La presidenta ahora si ejercerá toooodo el poder del Estado, para vengar la traición petista. Difícilmente habrá reconciliación, porque el traiciona una vez, te traicionará mil veces.
A ver si la presidenta aprendió la lección porque no todos los que dicen ser tu amigo, lo son, sino, pregúntele a Adan Augusto, Noroña, Monreal y Andy.






