CENSURA DISFRAZADA
El anuncio presidencial de querer regular el uso de todos los medios de comunicación: radio, televisión, redes sociales y demás medios impresos, con el argumento de que el objetivo es “proteger a las audiencias” de las informaciones falsas y opiniones infundadas, significa una nueva etapa en la censura que solo se aplica en un régimen político autoritario, en una dictadura de partido, como la que gobierna hoy a México.
Estos de la 4T, ya nos despojaron de los pilares básicos de una república democrática, controlan los tres Poderes de la Unión, efectuaron una farsa de las “elecciones del acordeón” para la nueva integración de la Corte y el poder judicial, y ya desaparecieron el juicio de amparo, así como todos los órganos autónomos que incentivaban la vigilancia social para la obligada rendición de cuentas.
Le faltaba poder controlar los medios de comunicación, su propuesta atenta contra libertades democráticas, y ahora quieren arrebatarle a la sociedad la sagrada libertad de expresión y comunicación, así como el derecho a la información.
Una muestra de cómo el gobierno miente y tapa sus actos de corrupción, es la reserva de información que dizque por “seguridad nacional” oculta a la opinión pública.
El régimen se niega a entregar a la sociedad una gran cantidad de información de enorme importancia para conocer cómo se ejercen nuestros impuestos, entre otras muchas cosas más que ocultan.
Ahora el gobierno morenista de Claudia Sheinbaum se convierte en juez y parte para decidir desde un organismo controlado por ella, quién dice o no “la verdad” y quién miente, además de imponer a quienes estén en ese segundo supuesto, sanciones y multas.
Esto es inaceptable. Ante ello, celebro que prácticamente todos los medios de comunicación electrónica, analistas, prestigiados articulistas y muy reconocidos activistas defensores de los derechos de la información y de la libertad de expresión, se hayan manifestado abiertamente en contra de esa pretensión dictatorial.
La presidenta Sheinbaum quiere hacer pasar la censura del Estado, como una supuesta defensa de los derechos de las audiencias, cuando el derecho de audiencia es regulado por el mismo usuario; si un comentario o una noticia no te gusta, simplemente cambias de estación, lo mismo cuando escucha mentiras una y otra vez, como en La Mañanera del Pueblo.
Con esta revista show presidencial, la Presidencia de la República, monopoliza la comunicación sin restricciones ni control social alguno, miente diariamente, sataniza a opositores, acosa a periodistas críticos y oculta información.
Ahora quiere ella misma juzgar sobre la veracidad o no de una información, cuando es a la Presidencia, a la que debemos pedirle cuentas.





