CUBA Y VENEZUELA
Resulta inevitable no pensar en que el gobierno morenista de la 4T, haya utilizado las instituciones del estado para proteger y apoyar las dictaduras de sus aliados. La dictadura cubana y venezolana convirtieron a nuestro país en paraíso para las mafias.
Hay evidencias de que el gobierno de López Obrador y ahora el de Claudia Sheinbaum, permitieron que agentes venezolanos y cubanos operan a sus anchas en nuestro país, algunos de ellos con estatus diplomático.
De acuerdo con una investigación periodística realizada por el New York Times, el nieto de Raúl Castro, conocido como “El Cangrejo”, operó con el crimen organizado una red de trata de personas que actuaba con total impunidad.
De acuerdo con testimonios de una corte federal en Miami, la Mafia Cubana de Quintana Roo, transportaba cubanas y cubanos de la isla a México, donde eran torturados hasta que se pagara el rescate.
El nieto de nombre Raúl, era quien recibía los pagos del dinero en efectivo. Además, aprovechaba su peso e influencia en el Estado para dar beneficios y privilegios a los delincuentes de la isla, ante el amparo de los gobiernos morenistas de la 4T.
Hay que recordar que en diversas comunidades donde hay médicos cubanos, sus habitantes han denunciado la privilegiada forma de vida que llevan y que es pagada por los mexicanos, además de rechazar el adoctrinamiento comunista que realizan en la región.
Por otro lado, tras la caída de Nicolás Maduro, también se descubrió que la embajada venezolana en México era el centro de operaciones de grupos delictivos que ofrecían visas, residencia y hasta la nacionalidad mexicana, con todo y la acta de nacimiento, a presuntos delincuentes que se incorporaban a los grupos criminales que operan en diversas entidades del país.
Resulta imposible no sospechar, que existía conocimiento del gobierno mexicano y que les permitió actuar con total impunidad.
Habría que preguntarnos cómo retribuyeron los gobiernos dictatoriales de Cuba y Venezuela a los favores del gobierno de la 4T.





