No Tienen Llenadera
El discurso de la austeridad republicana, repetido una y otra vez por la presidenta Claudia Sheinbaum, queda en pura simulación, toda vez que la élite política, principalmente de Morena y sus aliados, sigue incrementando sus privilegios utilizando recursos públicos.
En el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2027, perfila un ingreso neto anual de un millón 295 mil 841 pesos para cada diputado federal, unos 110 mil 579 pesos mensuales brutos, pese a que esta legislatura se ha considerada la menos productiva en dos décadas.
El paquete contempla prestaciones como aguinaldo, unos 147 mil pesos; seguro de vida institucional, 32 mil 849 pesos; apoyos y subvenciones, 67 mil 727 pesos para transporte, hospedaje, informe legislativo y atención ciudadana.
Mientras los mexicanos estaremos asfixiados con más impuestos, inflación y recortes en salud, desde el oficialismos los diputados gozarán de mayores ingresos el año entrante, con cifras inalcanzables para millones de trabajadores.
Lo anterior abre el debate si la cuestionable actividad legislativa amerita aumentar el sueldo a los diputados federales que, además de improductivos, el Legislativo se ha convertido en una oficialía de partes de la presidencia de la República.
Por otra parte, resulta cotidiano enterarnos que en la mayoría de los escándalos políticos de corrupción están involucrados legisladores federales que aprovechan su influencia para cometer y proteger acciones ilegales.
Habría que exigirles a los próximos candidatos, a que se comprometan a eliminar el fuero, bajar los salarios y prestaciones de los diputados y senadores, obligarlos a que ellos y sus familias utilicen los servicios de salud que ofrece el Estado, así como hacer obligatorio que sus hijos estudien en escuelas públicas.
Mientras eso no suceda, seguiremos teniendo un poder Legislativo sumiso, integrado con perfiles cuestionables, refugio de bandidos y protectores de grupos criminales.
Hay que hacer algo, porque los políticos no tienen llenadera.





