Los presentes arroparon a familiares de Jessica Gonzales en esta fecha, a un año de haber encontrado su cadáver con huellas de violencia
Luego de que la ciudad amaneciera con algunas fuentes ubicadas en el Centro con el agua manchada de rojo, de nueva cuenta familiares de Jessica González volvieron a manifestarse en reclamo de que sea resuelto el caso de su asesinato, tras de que en la semana habían colocado mantas alusivas en varios puntos de la ciudad en inmuebles de instituciones de gobierno.
Un grupo de manifestantes adheridos a la exigencia se movilizaron frente a Palacio de Gobierno esta tarde, fecha en que se cumple un año de la muerte de la joven mujer. Ahí, muchachas embozadas gritaron consignas y pintaron manos rojas sobre la fachada del inmueble.
También se adhirieron otras mujeres que permanecían más atrás del semicírculo formado por las feministas, quienes entre sus arengas gritaban pidiendo justicia por González Villaseñor y ahí permanecieron levantando sus cartulinas y reclamando que «ni una asesinada más». La mitad de los congregados eran convocados, la otra curiosos y periodistas.
Los asistentes fueron convocadas por los familiares de González Villaseñor en esta tarde de solitario y nublado Sábado, gritando en ratos y en ratos guardando silencio al no ponerse de acuerdo que más gritar. Después, el hermano de la finada tomó un altavoz y volvió a hablar de lo doloroso que ha sido para la familia la muerte violenta de la joven y estalló en llanto, arropado por las mujeres presentes que le gritaron «no estás solo».
Volvió a narrar con tristeza que le tocó ir a la morgue a reconocer el cuerpo de ella, y exigió que el presunto asesino pague su crimen.
Después hicieron una pira en donde cada uno de los presentes fueron pasando a dejar una hoja con la cara del presunto asesino de la chica, para quemarla.
Del caso se sabe que la Fiscalía General del Estado no ha resuelto el crimen a un año del hallazgo del cadáver, ni ha concluido la investigación, además de que el presunto homicida Diego N. presentó dos amparos, lo cual mantiene detenido el proceso con la pretensión de que derive en juicio abreviado.
Los familiares de González Villaseñor están en contra de esta posibilidad que reduciría de 20 a 14 años la pena corporal, prisión, y otorgaría beneficio al indiciado de revisar el caso a los 7 años.



