La política es el camino para que los hombres sin principios puedan dirigir a los hombres sin memoria:
Voltaire (1694-1778) Filósofo e historiador francés
Lo entiendo: viene de Alito Moreno, el impresentable Alito, el líder del PRI, el partido sinónimo, hasta antes de Morena, de corrupción. Esa realidad no juega en su favor, ciertamente. Pero nadie, ni sus detractores, pueden negar que en esta ocasión le asiste la razón.
Al fijar el posicionamiento priísta en el Congreso de la Unión, la tarde de este martes con motivo de la entrega del Segundo Informe de Claudia Sheinbaum, el priista convocó a todas las fuerzas políticas opositoras a una gran alianza para evitar que la 4T obtenga mayoría en la Cámara de Diputados en las elecciones del 27.
En su argumentación no hay una sola falacia: el país se está cayendo a pedazos; el gobierno ya destruyó el andamiaje institucional y ahora va por callar a los medios y a las voces críticas, como toda “buena” dictadura; la vinculación gubernamental y de su partido con el crimen organizado tiene de rodillas a la Nación; a ocho años de los gobiernos morenistas el saldo es un país dividido, fracturado, endeudado, estancado y sumido en la violencia.
¿Qué mentira dijo Alejandro Moreno en su descripción del México de la 4T? Ninguna. Y remató: “no es momento de indiferencias o mezquindades”, a manera de excitativa a la oposición en pleno para unirse de cara al 27.
Puede no ser el político de mayor calidad moral para hacer ese llamado, pero de que le asiste la razón en su dibujo del México actual y, por ende, en su llamado a un remasterizado Tucom, “todos unidos contra Morena”, no hay la menor duda.
Lo diga Alito o quien sea: el 27 será, muy probablemente, la última llamada para, sin violencia, evitar que la 4T mande al precipicio al país. Qué difícil es darle la razón a un político como el líder priista, pero sí, en esta ocasión tiene toda la razón.
X@jaimelopezmtz


