El Partido de la Revolución Democrática se extinguió de los registros electorales a nivel nacional, fue un movimiento que seguro nunca se graduó como una organización institucional porque sus facciones lo impidieron, un sobrado culto a la personalidad de algunos de sus dirigentes por igual.
El PRD se fundó un cinco de mayo de 1989, fue un momento climático porque un año atrás se habían efectuado unas elecciones controvertidas que siempre mantuvieron el fantasma del fraude y la incertidumbre.
Para lograr crear una nueva fuerza electoral contó mucho el respaldo de Heberto Castillo Martínez, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y quien sería su primer dirigente, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.
El PRD en sus orígenes fue hostigado en el salinato, se alcanzaron algunos triunfos en Michoacán y la Ciudad de México, por citar dos entidades, confluyeron en el entonces nuevo partido cuadros disímbolos, muchos venían del Partido Revolucionario Institucional, otros de la guerrilla, unos más de las izquierdas, probablemente ello dificultó su identidad por diversos antagonismos que parecían claudicar ante una coyuntura atípica.
Del PRD queda la nostalgia, en su momento mucha membresía del perredismo inició el éxodo a lo que hoy es Morena, primera fuerza política de actualidad, en los últimos comicios federales del 2024 no logró alcanzar ni tan siquiera el tres por ciento requerido y perdió su registro nacional. Hoy, el PRD cuenta con registro en algunas entidades como partido local ya sin mayores alcances ni expectativas favorables.
En algún momento pareciera que el PRD perdió la memoria histórica y realizó alianzas con sus históricos rivales políticos como el Partido Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional, ello daría al traste con su presumible ideología de izquierda, por ello no es de extrañar su estrepitoso fracaso.
En sus inicios el PRD fue un derivado del Frente Democrático Nacional que logró sacudir la estructura política del país porque alcanzó triunfos inesperados en diversas entidades, en Michoacán, por ejemplo, registró triunfos sin precedentes, 12 de 13 diputaciones federales y dos senadurías. De ahí porque se habló del fraude electoral atribuido al antiguo régimen priista aquel oscuro 6 de julio de 1988, el entonces titular de la Secretaría de Gobernación fue Manuel Bartlett, a quien responsabilizaron de la caída del sistema.
Antes de Morena, el PRD fue el partido más exitoso de las izquierdas en México, desde la perspectiva electoral, influyó para que se creara el entonces Instituto Federal Electoral -ahora INE-, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y también abrió brecha para una mayor participación de la mujer en actividades políticas.
Actualmente solo está el recuerdo, en este año 2026 ya casi no queda nada del perredismo, las ideologías parecen estar en picada, todo se ha cambiado por el pragmatismo que mucho tiene de maquiavélico porque importan los fines y no tanto los medios.
Hace 37 años de la fundación del Partido de la Revolución Democrática, tuvo su aporte, aunque su existencia resultó efímera como lo refleja nuestra realidad porque al final privaron los intereses facciosos, nunca alcanzó una verdadera institucionalidad desde su creación. Le marcó su origen.






