Mientras abracemos el populismo, más cerca estaremos al abismo:
Ricardo Puello. Escritor panameño.
Puede pasar como mero hecho anecdótico, pero tiene mucho mar de fondo. Que Claudia Sheinbaum siga emulando a López Obrador con sus posturas populistas y demagógicas, como ir a España en vuelo comercial y regresar igual, es preocupante por donde se le vea.
Casi once horas de ida y otras tantas de regreso, el país queda sin presidenta, porque ella se encuentra absolutamente desconectada mientras está en vuelo. Además, seguramente el gasto para el traslado de ella y su comitiva es más elevado en un vuelo comercial que si usara, como corresponde a cualquier mandatario, una aeronave ejecutiva, porque mínimo deben comprarse unos veinte lugares para su equipo de seguridad y de logística.
Nadie piensa, por otra parte, en la incomodidad y hasta en el riesgo que representa para el resto de pasajeros, ir con ella como una más. ¿Y todo para que? Bueno, dos objetivos busca Sheinbaum, y creo que ambos los logra: no contrariar más a López Obrador, que impuso como mantra que viajar en avión comercial es propio de políticos honestos, y enviar una señal de austeridad a sus huestes, con las consecuencias electorales que ello genera.
El país se le va de las manos pero para la presidenta lo medular de su viaje a la Madre Patria es asegurarse la difusión de la foto donde se ve en su asunto junto a la ventanilla de un avión comercial. En algunos aspectos hay indicios de que Sheinbaum busca distanciarse de su antecesor; en el populismo y la demagogia, claramente no. X@jaimelopezmtz



