Incremento en el precio de jitomate y de limón fueron los de mayor incidencia, seguidos de chile y papa
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) actualiza las Líneas de Pobreza (LP) correspondientes a marzo de 2026, según ámbitos rural y urbano. Estas ofrecen un referente monetario que determina si los ingresos de la población son suficientes para adquirir bienes, servicios y alimentos que conforman las canastas alimentaria y no alimentaria.
El cálculo se realiza con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). El objetivo es establecer un umbral monetario para la medición de la Pobreza Multidimensional (PM) en México.
Inflación general en México
La inflación general anual de marzo de 2026 fue de 4.6 %, lo que representó un aumento de 0.8 puntos porcentuales respecto a marzo de 2025 (3.8 %). Por su parte, la inflación general mensual de marzo de 2026 (0.9 %) aumentó 0.4 puntos porcentuales respecto al mes anterior. Esta regresó a nivel similar al que se registró en julio de 2024, mes en el que la inflación fue de 1.0 por ciento.
Líneas de pobreza extrema por ingresos (canasta alimentaria)
En marzo de 2026, los cambios porcentuales mensuales de las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), referentes a la canasta alimentaria, fueron de 2.8 % en el ámbito rural y de 2.2 % en el urbano. Los rubros de jitomate y de limón fueron los de mayor incidencia en la variación en el ámbito rural y en el urbano; el jitomate presentó mayor incidencia en el rural y el limón, en el urbano. El tercer rubro con mayor incidencia en el ámbito rural fue chile – jalapeño, poblano, serrano y otros-, y en el urbano, papa.
Respecto al comportamiento anual de las LPEI, el cambio porcentual fue de 7.9 % en el ámbito rural y de 8.1 % en el urbano. En ambos casos, el incremento superó la inflación general anual (4.6 %), al ubicarse 3.4 y 3.5 puntos porcentuales por encima en el ámbito rural y urbano, respectivamente. Al comparar el crecimiento de la variación anual de las LPEI en marzo de 2026 con lo registrado en el mismo mes de 2025 —cuando la variación anual fue de 2.7 % en el ámbito rural y de 4.0 % en el urbano—, se observa un incremento de 5.3 y 4.0 puntos porcentuales, respectivamente.
En ambos ámbitos, los rubros jitomate y alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, en ese orden, fueron los que más contribuyeron al incremento anual del valor monetario de la canasta alimentaria. En el caso de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, la incidencia fue mayor en el ámbito urbano; el rubro jitomate fue mayor en el rural. Finalmente, en tercer lugar, el rubro con mayor incidencia fue bistec de res (de cualquier parte que se saque) en el rural; en el urbano fue leche pasteurizada de vaca.
Líneas de pobreza por ingresos (canasta alimentaria y canasta no alimentaria)
Los cambios porcentuales mensuales de las Líneas de Pobreza por Ingresos (LPI) —que consideran los valores monetarios de la canasta alimentaria y de bienes y servicios (no alimentaria)— fueron de 1.7 % en el ámbito rural y 1.3 % en el urbano. Los rubros de mayor incidencia en ambos ámbitos fueron canasta alimentaria —cuya incidencia fue mayor en el ámbito rural (90.2 %) que en el urbano (86.6 %)— y vivienda y servicios de conservación, con mayor incidencia en el urbano que en el rural (6.8 y 4.0 %, en ese orden). Finalmente, en tercer lugar, el rubro con mayor incidencia fue prendas de vestir, calzado y accesorios en el ámbito rural, y comunicaciones y servicios para vehículos en el urbano.
Respecto al comportamiento anual de las LPI, los cambios porcentuales fueron de 6.1 % en el ámbito rural y 5.6 % en el urbano. En comparación con la inflación general anual (4.6 %), la variación fue superior en 1.5 y 1.0 puntos porcentuales, respectivamente. Al analizar el crecimiento de la variación anual de las LPI respecto al mismo mes del año anterior, aumentó 3.0 puntos porcentuales en el ámbito rural y 1.9 puntos porcentuales en el urbano (previamente, estas fueron de 3.0 y 3.7 %, en ese orden).
Los productos que más contribuyeron al cambio anual de las LPI fueron los de la canasta alimentaria en los dos ámbitos. Esta incidencia fue mayor en el urbano (73.6 %) que en el rural (70.4 %). Respecto a la canasta no alimentaria, destacaron los rubros transporte público y cuidados personales en el ámbito rural; y educación, cultura y recreación, así como transporte público en el urbano.



