EL REGRESO DE LÓPEZ OBRADOR

El poder no corrompe; el miedo corrompe, tal vez el miedo a perder el poder:

John Steinbeck (1902-1968) Escritor estadounidense

Que nadie se llame a sorpresa: López Obrador, la peor desgracia histórica de México, está preparando su regreso a la vida pública.

Él mismo anticipó hace algunos meses que si bien respetaría su compromiso de retirarse de la política y las actividades públicas, haría una excepción si se presentaba alguno de estos tres escenarios: que estuviera en riesgo la democracia, o que lo estuviera la soberanía nacional o para defender a Claudia Sheinbaum de un golpe de estado.

Solo el primer escenario se presentó, pero fue él quien lo propició y lo consolidó Sheinbaum: el riesgo de perder democracia. Pero en la lógica perversa y distorsionada del tabasqueño, esa posibilidad no se ha presentado y, al contrario, dicen en la 4T, está más sólida que nunca. Y ni hay riesgo de golpe de estado ni a la soberanía, pero López Obrador está decidido a forzar la realidad para justificar su salida de La Chingada.

En efecto, así debe entenderse la narrativa construida por el oficialismo: la soberanía está en riesgo ante la andanada norteamericana contra Morena, comenzando por su hijo, Andy. Y ni hablar de un golpe de estado de parte de la derecha y los conservadores, que solo existe en su febril mente, pero que le dará el pretexto ideal para salir del ostracismo.

López Obrador no reaparecerá públicamente para defender ni democracia ni soberanía ni a la presidenta de un golpe de estado. Lo hará para garantizar impunidad para su cártel, el de los López. Y sin duda lo logrará, al menos al interior del país, porque fuera ni Sheinbaum ni nadie puede garantizarle nada.

Si no, al tiempo.

X@jaimelopezmtz

Noticias Recientes
spot_img
Noticias Relacionadas