Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje:
Aldous Huxley (1894-1963) Escritor y filósofo británico
Leonel Godoy debe mesurarse. Amaga con denunciar penalmente a Grecia Quiroz y a Juan Manzo por insistir en que la Fiscalía estatal no quite el dedo del renglón en cuanto a considerar el factor político en sus investigaciones sobre el asesinato de Carlos Manzo.
En ese entorno, la Fiscalía citó a comparecer al propio Godoy y antes lo había hecho con Ignacio Campos, el ex alcalde de Uruapan, y antecesor de Manzo. Molesto, Godoy enfocó sus baterías contra la viuda y el hermano de Manzo, pero debe tener presente que ninguno de ellos le ha acusado de tener una participación en el magnicidio. Simplemente machacan en el tema, primero porque es natural que no se den por satisfechos mientras no se dé con el o los autores intelectuales del crimen, y segundo porque el propio malogrado edil advirtió en más de una ocasión sus sospechas de que tanto Godoy como el senador Raúl Morón e Ignacio Campos podrían atentar contra su vida.
Ciertamente el solo dicho en su momento de Manzo no significa que ninguno de los tres aludidos sea responsable en automático, pero sí que sea un elemento de indagatoria por la Fiscalía. Irresponsable sería ésta si soslaya per se el video donde Manzo hace el referido señalamiento. En ese sentido, lo lógico es que Godoy, Morón y Campos sean llamados a declarar.
Pero de ahí a que el ahora diputado federal y ex gobernador amague con denunciar penalmente a la viuda y al hermano de Manzo, hay un trecho enorme. Insisto, ninguno de ellos señala a Godoy, como tampoco a Morón y a Campos, solo exigen que ninguna hipótesis se cierre en las investigaciones, menos la política. Están en su derecho, sin duda.
Con tanta experiencia, Godoy debiera tener claro tanto el panorama jurídico como el político. Amagar de esa forma evidencia soberbia y talante autoritario. Su reacción es desmesurada y fuera de lugar. X@jaimelopezmtz


