El éxito sin el honor, es el mayor de los fracasos:
Vicente del Bosque (1950-?) Ex jugador y ex entrenador de fútbol nacional español
Algo no cuadra: la delegación michoacana de la Cámara de la Industria de la Construcción otorgó su reconocimiento oficial al secretario de Obras Públicas del gobierno estatal, Rogelio Zarazúa.
Es decir, los constructores michoacanos le rinden pleitesía al funcionario encargado de asignar la obra pública, justamente a ellos, a los constructores.
Se trata de un evidente conflicto de interés. Zarazúa, por ética, no debió aceptar tal reconocimiento, porque se presta a recelar que se lo otorgan para asegurar ventajosas asignaciones de obra pública en la recta final del gobierno para el que trabaja.
La relación de SCOP con constructores se encuentra sumamente prostituida por la sistemática práctica del “diezmo”, que significa el dinero que el constructor debe dar por debajo de la mesa a quienes asignan obras y servicios, y que si históricamente fue del diez por ciento del total de la asignación, de ahí su nombre de “diezmo”, en los últimos años se ha elevado hasta el veinte o incluso veinticinco por ciento.
Pues “reconocimientos” como el de la CMIC al titular de SCOP no hacen sino abonar a las dudas que hay sobre esa perversa relación de intereses mutuos. Repito, para no abonar en ese mar de dudas y sospechas, Zarazúa debió rechazar el reconocimiento. Cierto, no comete ninguna ilegalidad, pero cada quien lee las realidades de manera diferente y en ocasiones abstenerse de hacer algo bueno que parezca malo, es una sana práctica. No fue el caso.
X @jaimelopezmtz



