Donde hay poca justicia es un peligro tener razón:
Francisco de Quevedo (1580-1645) Escritor español
Víctor Rodríguez Padilla, ex director general de Pemex, fue desnudado por un video en su estado más primitivo: golpeando sin miramientos a su esposa. Este martes fue detenido y entregado a las autoridades judiciales de Morelos, entidad donde ocurrieron los hechos.
Como no hay duda de que la acusación de la esposa es fundada, en virtud de la prueba irrefutable e incontrovertible que es el video, es deseable que la justicia morelense le aplique una sanción severa. Y es plausible que en esta ocasión pareciera que no habrá impunidad, pese a tratarse de un “pez gordo” del gobierno de Claudia Sheinbaum: ni más ni menos que el director de la dependencia más importante del país, durante los primeros dieciocho meses del régimen.
Empero, salta también la duda si la detención fue resultado únicamente de la presión mediática. Es presumible que sin ella, la impunidad, característica de los gobiernos cuatroteístas, hubiera vuelto a prevalecer.
La presidenta se vio obligada en una mañanera posterior a la difusión del video, a condenar la agresión y a demandar justicia. Podría pasar por genuina su postura, de no ser por su sistemática costumbre de dar cobijo a los suyos, pese al cúmulo de denuncias en contra. El caso Rocha Moya es emblemático. Todo apuntaría, pues, a una detención obligada por la presión social. Es de esperarse que no haya sido pactada solo para cubrir las apariencias y de inmediato se le garantice la libertad. El recelo no es infundado. Veremos. X@jaimelopezmtz


