Prometió volver para ver un municipio reconstruido y alejado del crimen
Aguililla, Mich.- El viaje a Tierra Caliente del representante del Papa en México, Franco Coppola fue muy emotivo, estuvo lleno de personas a pie de carretera que le pedían que rezara por la paz de su pueblo «no nos olvides, tenemos fe en Nuestro Señor», le gritaban. Él asentía y ponía la mirada al frente hacia Aguililla, su destino en el mapa.
El tránsito de la caravana de la paz fue tranquilo por la carretera Apatzingán-Aguililla, Franco Coppola saludó gentilmente a las personas desde el vehículo en el que iba, una camioneta blanca con escudos religiosos y banderas del Vaticano.
Pasó por las comunidades de El Terrero, El Limoncito, El Aguaje y en la glorieta de la entrada principal de Aguililla, cabecera municipal, fue recibido por decenas de fieles que lo acompañaron por las calles del pueblo hasta llegar a la cancha de básquetbol de la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez, localizada a un costado de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.
Antes de iniciar una misa, el nuncio habló con varios de los habitantes de Aguililla para conocer las historias que se padecen aquí debido a la violencia y a la pelea entre los cárteles de la droga.
Al concluir la eucaristía hubo una rueda de prensa en la que los medios le preguntaron a Coppola si temía que la delincuencia organizada considerara su visita como un desafío a lo que él respondió que no llegó para desafiar a nadie, sino para dar un mensaje de fe y de esperanza.
También se le cuestionó si estaría dispuesto a reunirse con miembros del crimen organizado para lograr obtener la paz en la región y en otras partes del país a lo que respondió que si se lo ofrecieran sí, pero resaltó que para resolver esos temas también están otros clérigos de cada uno de los pueblos y las propias autoridades.
Sobre si hay una mala actuación del gobierno en la lucha contra la delincuencia, el nuncio puntualizó que no está para criticar la labor de las autoridades, sino para aportar lo que sea necesario desde el ámbito religioso.
Al final el representante del Papa en México tuvo una comida con la población y prometió regresar, pero ahora para ver un Aguililla reconstruido, sin guerras entre el narco. (RED 113 MICHOACÁN)



