COSTOSOS Y VANOS ACARREOS
El negocio de las asambleas públicas, de los mítines y de las marchas, organizadas por el gobierno, nos resulta, a los contribuyentes, demasiado costoso.
Nadie puede señalar la cifra precisa de ese masivo acarreo oficial, ya que, en la realidad de estos gastos ilegales, suelen financiarse de manera opaca.
Esos gastos se disfrazan, se triangulan con ocultamientos, se cubren, por venir esos apoyos del narco, y también, se toman de los recursos públicos presupuestados, desviando su aplicación.
Empero, las 31 reuniones masivas que se organizaron en las capitales de cada una de las entidades federativas de México (menos en Coahuila por las elecciones que hubo en este estado), para que la presidente Claudia Sheinbaum Pardo, supuestamente nos rindiera cuentas, o realmente nos presumiera sus discutibles logros, nos costaron, a todos los mexicanos, cerca de 100,000.00 millones de pesos.
¿Valió la pena ese enorme gasto? ¿No le son suficientes sus mañaneras, tortuosas y pletóricas de mentiras?
Nos dijo: “Ha bajado el 49% de los homicidios dolosos del país”; sí, siempre y cuando aceptemos que han subido al 100% las falsedades que nos emite, cada vez que habla.
Y cuanto más dice ella, más tonterías escucha la población.
Expresó a grito destemplado: “Quien incurra en corrupción no forma parte de la 4T”; esto significa que este movimiento quedó vacío.
Comenzando por ella; puesto que llegó corruptamente, a su actual cargo, como una simple corcholata impuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador, y con apoyo económico y político del gobierno venezolano de Maduro, según se ha descubierto, y presuntamente con auxilio del narco y de los presupuestos públicos de la mayoría de las entidades federativas de México.
Agregó doña Claudia: “Todos estamos unidos en defensa de las conquistas del pueblo y de la soberanía de México. Hay muchos resultados que compartir con la población. Estamos viviendo tiempos extraordinarios en el país. Esta transformación no la detiene nadie, porque tiene una sola fuerza verdadera, la voluntad de millones de mexicanos y mexicanas que trabajamos juntos desde abajo, en la construcción, todos los días, de un país más justo, más seguro y de bienestar para todos. Mientras exista esa unión por la justicia, la democracia y la dignidad del pueblo, la transformación seguirá avanzando. La ultra derecha de EUA y la justicia estadunidense quieren influir en las elecciones de México en 2027.”
Todas esas parrafadas no resisten un análisis lógico.
No estamos unidos todos los mexicanos; ya que, para montar su gobierno autoritario, Obrador y Sheinbaum nos dividieron.
El pueblo es una ficción. No existe. Los que existimos somos los individuos, las personas, a las que el gobierno debe servir.
Las conquistas que hay, si las hubiese, son a favor de esa centralización autárquica Obrador-Sheinbaum; y esta parejita no quiere la intervención de EUA en las elecciones de nuestro país, no por patriotas, sino porque el poder y el narco son su exclusivo y gran negocio.
De nada vale transformar por transformar, si no se mejora.
Siempre será un oprobio que el explotado y engañado por el actual gobierno, defienda a su opresor, le aplauda sus mentiras y bote por sus candidatos el día de las elecciones sucias y amañadas.
Asesinaron a la precoz e incipiente democracia que se estaba dando en nuestro país; a través de la cual llegó al poder López Obrador. Él es el responsable de este grave delito.
Su sucesora, y marioneta, presume de cabeza fría, pero la condena su lengua, y su cerebro hirviente.
Los acarreos del bienestar la delatan, y son, una simple basura.
Por cierto, México no debe ser piñata de nadie, ni de Sheinbaum ni de Obrador, ni menos de los cárteles protegidos por el actual narco gobierno.





