Durante la charla impartida en el Centro Cultural UNAM en esta capital, la presidenta de la sala Toluca dijo que de origen se distorsiona el concepto
El abuso del término violencia política contra las mujeres en razón de género puede desgastar su alcance y efectividad ya que ha tenido un uso distorsionado, según dijo aquí Nereida Berenice Ávalos Vázquez, magistrada presidenta de la Sala Regional Toluca del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, durante su conferencia impartida este lunes en el Centro Cultural UNAM denominada «Participación Política Sin Violencia: Criterios y Desafíos Actuales», donde sostuvo que el caso amerita un análisis.
Sustentó que el uso del concepto de violencia política de género es importante, pero hay un exceso «y no podemos caer las mujeres en estar abusando de ese término porque lo desgastamos, cuando todo es violencia nada lo es», definió para luego precisar que en periodos de elección aumentan las denuncias por esta razón, y en algunos casos es únicamente con fines solo estratégicos para intentar bajar posibles candidaturas antes de llegar incluso a la propia contienda.
Apuntó que los partidos políticos forman perfiles para confrontarse y no para la convivencia institucional, lo cual genera prácticas que someten, incluso, después de ganar una elección como la reducción de remuneraciones, exclusión de información en órganos y restricción de materiales.
En lo que hace a la paridad dijo Ávalos Vázquez que la paridad de género ha enfrentado resistencias de las propias estructuras de los partidos políticos que se han sentido invadidas, además de que no surgió esta misma por voluntad o porque se quisieran ceder lugares a las mujeres, y eso mismo ha generado violencia de forma inconsciente.
Y no solo en este ámbito sino en otros varios como en el institucional donde la magistrada ha dicho que se detectan resistencias en cumplir sentencias y fallas en el seguimiento, y no se puede permitir que la agenda de las instituciones sea marcada por actores distintos al Tribunal Electoral. De hecho, puso en tela de juicio prácticas como esperar hasta que la víctima denuncie el incumplimiento ya que con ello «solamente estamos haciendo más cansada la vida de una persona que fue víctima» de esto.



