El fondo del problema se origina en decisiones legislativas y en la falta de nombramientos oportunos, afirma Guillermo Valencia
La crisis en el Instituto Electoral de Michoacán (IEM) no puede entenderse sin la responsabilidad directa del Congreso del Estado, afirmó el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Guillermo Valencia.
Desde su posicionamiento, el líder priista sostuvo que el menos responsable en el conflicto es el propio organismo electoral local, mientras que el fondo del problema se origina en decisiones legislativas y en la falta de nombramientos oportunos.
También cuestionó la actuación del Instituto Nacional Electoral (INE), al considerar excesiva la sanción que derivó en la remoción de cuatro consejerías y la renuncia de una más.
“Nosotros como partido fuimos los primeros en denunciar lo que estaba pasando, en exhibir lo que se venía, y desafortunadamente la respuesta de toda la oposición fue tardía; incluso Morena ha coincidido en que es un gran daño a la democracia”, señaló.
Valencia Reyes advirtió que estos movimientos generan un escenario de incertidumbre y ponen en duda la equidad electoral, al tiempo que no descartó la posible incorporación de consejeros afines a intereses políticos específicos, particularmente vinculados a Raúl Morón Orozco.
En ese sentido, acusó que la dinámica nacional de Morena apunta hacia el fortalecimiento de ese liderazgo político, lo que —dijo— estaría generando condiciones anticipadas para una eventual candidatura.
“Es más que evidente que ya la cargada nacional de Morena es hacia Raúl Morón porque está generando las condiciones necesarias para que él llegue al poder desde ahora, y no solamente es él, sino también sus aliados; habrá un órgano electoral a modo y eso nos deja en desventaja a todos los partidos políticos opositores”, afirmó.
Con ello, advirtió que el IEM terminaría convertido en un árbitro sin autonomía plena.



