Además de negar el ingreso a médicos veterinarios, se reportó la retención de un trabajador
Pese a existir una orden de un juez federal, tres mujeres impidieron el acceso a personal del Instituto Municipal de Protección Animal (IMPA), bloqueando la atención integral —esterilización, vacunación, desparasitación y tratamiento médico— de cerca de 100 gatos que habitan en el panteón municipal.
El conflicto escaló la noche de este miércoles, cuando además de negar el ingreso a médicos veterinarios, se reportó la retención de un trabajador.
Ante ello, la directora del organismo, Minerva Bautista Gómez, anunció que notificará al juez federal sobre lo ocurrido, destacando su perfil como una autoridad consciente y conocedora del marco legal en materia de bienestar animal.
De acuerdo con Bautista Gómez, las involucradas han tomado control del espacio público, actuando como si fueran propietarias del inmueble.
Aunque aseguran velar por los animales, únicamente les brindan alimento, lo que ha generado un aumento poblacional sin control y ha agravado las condiciones de salud de varios felinos.
La orden judicial, emitida por el juez tercero de distrito, instruía al IMPA a intervenir de manera inmediata en la atención de esta comunidad.
Sin embargo, las mujeres se han negado sistemáticamente a permitir cualquier acción institucional.
Paradójicamente, fueron ellas quienes inicialmente solicitaron apoyo para contener la proliferación de los gatos.
No obstante, posteriormente condicionaron la ayuda a que se canalizara exclusivamente por su conducto.
En su estrategia, han intentado desacreditar al instituto al señalar, sin pruebas, que los médicos veterinarios no cuentan con cédula profesional, entre otras acusaciones.
La titular del IMPA cuestionó la coherencia de estas acciones y subrayó la contradicción entre el discurso y los hechos.
“No sé cuál sea el motivo real, pero preocupación por los animales indudablemente que no es”, afirmó.
Asimismo, recordó que las mujeres han incurrido en desacato al ocupar el panteón municipal en contravención de la orden emitida por el Juzgado Tercero de Distrito, encabezado por Rafael Linares Rivera.
En declaraciones anteriores, las involucradas se han deslindado del activismo animalista, aunque sostienen que su actuar responde a la defensa de los gatos que habitan el lugar.



