Argumenta que existe oposición de sectores que rechazan la posibilidad de que los animales experimenten emociones
Los avances científicos relacionados con la capacidad de los animales para sentir dolor y experimentar emociones están impulsando una transformación paulatina en la forma en que la sociedad los percibe, afirmó Cristian Martínez Ochoa, abogado especialista en derecho administrativo, laboral y ambiental.
El académico y consultor jurídico en materia ambiental explicó que este cambio no ocurrirá de manera inmediata, debido a la persistencia de una visión antropocentrista que todavía prevalece en diversos sectores sociales.
Durante una conferencia impartida en el diplomado gratuito y virtual Ética, Educación y Protección Animal, organizado por la Universidad La Salle de Morelia, señaló que quienes defienden los derechos de los animales enfrentan importantes desafíos para modificar concepciones arraigadas durante generaciones.
Martínez Ochoa destacó que la discusión sobre la sintiencia animal ya no corresponde únicamente al ámbito de la defensa animal, pues diversas disciplinas científicas han aportado evidencia sobre la capacidad de los animales para sentir.
«Los grupos animalistas están enfrentando esos retos sociales, que son parte del proceso de cambio que se da de manera paulatina cuando se van incorporando otras disciplinas que nos permiten demostrar que hablar de la sintiencia no es invento, ni es un tema de pasión ni de amor, sino que es un tema de ciencia. Desde la perspectiva del cerebro de los animales se ha comprobado científicamente y cada vez más estudios van fortaleciendo y contribuyendo a aportar pruebas irrefutables sobre su sintiencia», sostuvo.
El abogado reconoció que aún existe oposición de sectores que rechazan la posibilidad de que los animales experimenten dolor y otro tipo de emociones.
A su juicio, uno de los mayores retos consiste en modificar un modelo cultural construido durante generaciones alrededor del maltrato animal.
También advirtió que la evidencia científica tendrá consecuencias en distintas actividades humanas, incluso en aquellas relacionadas con intereses económicos que actualmente son predominantes.
No obstante, consideró que esos intereses y prácticas también atraviesan un periodo de transformación.
«Seguimos teniendo una visión muy antropocentrista, pero se perciben aportes y cambios de conciencia gradual y colectiva. Aunque no lo vamos a solucionar de golpe, eso no debe deprimir a los sectores animalistas, porque se ha ido avanzando de forma gradual», señaló.
En este contexto, Martínez Ochoa afirmó que la transformación de la relación entre seres humanos y animales avanza de manera lenta, pero constante, impulsada principalmente por la ciencia y por una mayor conciencia colectiva.


