San Francisco Pichátaro abrirá sus puertas a la tradición con feria dedicada al mueble rústico y al bordado

Espacio que reunirá a productores locales, gastronomía tradicional y actividades culturales                                                                                                

Las técnicas artesanales que han dado identidad a San Francisco Pichátaro volverán a ser protagonistas del 2 al 7 de agosto, cuando la comunidad reciba a visitantes en una nueva edición de la Feria del Mueble Rústico y Textil Bordado, espacio que reunirá a productores locales, gastronomía tradicional y actividades culturales.

Durante seis días, la plaza principal será sede de la exposición y comercialización de muebles elaborados en madera, así como de guanengos bordados en punto de cruz, prendas confeccionadas por artesanas que mantienen viva una técnica heredada por generaciones.

Además de la oferta artesanal, quienes acudan podrán degustar platillos representativos de la cocina p’urhépecha, entre ellos churipo, corundas, pan tradicional y diversos atoles, mientras disfrutan de presentaciones artísticas y musicales programadas como parte de la celebración.

Uno de los eventos centrales será el concurso artesanal, reservado exclusivamente para creadoras y creadores originarios de Pichátaro. En la edición pasada participaron 63 artesanos con 80 piezas inscritas entre muebles y textiles; para este año destaca la incorporación de una mujer en la categoría de talla en madera, hecho que refleja una mayor participación femenina en un oficio tradicionalmente desempeñado por hombres.

Los propios artesanos señalaron que el relevo generacional continúa fortaleciéndose, pues niñas, niños y jóvenes comienzan desde edades tempranas a colaborar en los talleres familiares, donde aprenden el proceso de elaboración de muebles. En el caso del bordado, estiman que cerca del 95 por ciento de las mujeres de la comunidad domina esta técnica, la cual sigue transmitiéndose dentro de las familias.

Sin embargo, reconocieron que la fabricación de muebles enfrenta nuevos desafíos debido a la escasez de madera apolillada, material muy apreciado para este tipo de piezas. Explicaron que la reducción de antiguas trojes en la comunidad ha obligado a conseguir la materia prima en localidades cercanas, situación que incrementa los costos, ya que se trata de madera con una antigüedad aproximada de entre 15 y 20 años o más y cuya obtención es cada vez más complicada.

Los organizadores aseguraron que actualmente existen condiciones para que los visitantes arriben con tranquilidad a San Francisco Pichátaro, por lo que extendieron la invitación a conocer el talento de las y los artesanos, disfrutar de la riqueza gastronómica y participar en una de las festividades que preserva el patrimonio cultural de la comunidad.

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