Cualquier intento por removerlo deberá sujetarse a la Ley Orgánica del Parlamento michoacano, señaló el coordinador parlamentario, Reyes Galindo
Aunque la figura de Baltazar Gaona García continúa generando críticas a nivel estatal, nacional e internacional, el Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (PT) no ha recibido ninguna solicitud oficial para retirarlo de la presidencia de la Mesa Directiva del Congreso del Estado.
Así lo sostuvo el coordinador parlamentario, Reyes Galindo Pedraza, quien precisó que las versiones sobre supuestas peticiones de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y del Partido Acción Nacional (PAN) no han trascendido del terreno mediático.
El legislador lamentó que durante la reciente reunión de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) no se discutiera el tema, pese a que consideró que ese espacio era el adecuado para analizar la situación.
«Sí, en el sentido estricto está en la cancha del Partido del Trabajo, pero no ha habido una notificación oficial e incluso hace dos días estuvimos en la JUCOPO y no se presentaron los documentos que soliciten su remoción», afirmó.
Reyes Galindo indicó que cualquier intento por remover a Gaona García deberá sujetarse a la Ley Orgánica del Parlamento michoacano, lo que implicaría la intervención de la Comisión Jurisdiccional y el eventual llamado a comparecer del legislador.
El coordinador petista añadió que dentro del partido no existe discusión alguna sobre una posible sustitución, ya que ninguna bancada ha presentado formalmente un planteamiento y todo se ha mantenido en declaraciones difundidas por medios de comunicación.
Asimismo, señaló que el PT mantiene su respaldo a Baltazar Gaona y adelantó que la dirigencia estatal encabezada por Reginaldo Sandoval Flores sostendrá una reunión con los legisladores, donde el asunto podría ser analizado.
Durante las últimas semanas, Gaona García ha sido protagonista de diversas polémicas que han colocado a la 76 Legislatura bajo los reflectores.
Entre ellas se encuentran los señalamientos contra el Movimiento del Sombrero y la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, además de sus expresiones sobre el papel paterno, por encima de las madres solteras.
También ha sido cuestionado por introducir líderes religiosos al Congreso y por celebrar el Día del Padre con narcocorridos en la sede legislativa, pese a haber respaldado las reformas que sancionan la apología del delito.
A ello se suman las críticas por sus declaraciones contra la rectora de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Yarabí Ávila González, los cuestionamientos de grupos feministas y las acusaciones de utilizar el Congreso como escaparate de aspirantes electorales.
Las polémicas se extienden al salón de plenos, donde ha incorporado presentaciones musicales, entrega de obsequios, restricciones de acceso y actividades que diversos sectores consideran contrarias a la solemnidad parlamentaria.
Incluso, el legislador ha hecho referencia a la protección que le brinda el fuero constitucional para minimizar posibles sanciones relacionadas con la difusión de narcocorridos.
Pese a ello, la bancada local del PT se mantiene dispuesta a asumir las consecuencias políticas derivadas de las acciones del diputado, aun cuando las críticas han alcanzado dimensiones nacionales e internacionales.


